«En cada guitarra veo a mi abuelo»

Morelia / Nancy V. Herrejón.-“Ahora veo a la guitarra como un ensamble entre sentimiento, pasión e historia, y sobre todo una amalgama con la sociedad actual que facilita transmitir los sentimientos para un mundo mejor” Así describe a la guitarra Paulino Velázquez quien creció con estos antiguos instrumentos de madera y que hoy en día se dedica a repara y vender junto con su familia.

Cuando comenzó el proyecto de Casa Paracho todo le remontaba a sus años de adolescencia, cuando en él, el gusto por las guitarras no existía, “ No me gustaban para nada las guitarras, piensan que por ser de Paracho te van a encantar, yo las veía como una carga emocional, ancestral, de herencia, me avergonzaba decir que era de Paracho

Más cuando puso su primera tienda de venta de guitarras en la calle Antonio Álzate en Morelia, Michoacán, vislumbraba este instrumento como un artículo de comercio solamente, “ la vi como un medio para generar economía, para tener dinero y sacar adelante a mi familia, y no me falló

Ahora, ya adulto su visión es muy distinta, Paulino así como muchos lauderos no saben tocar algún instrumento, “Ahora que estamos más grandes y vemos los frutos que conlleva tener conocimientos de tocar la guitarra, la ejecución, nos lamentamos de no haberlo hecho, pero nos esforzamos para que lo poco que sabemos podamos darlo”

Se pretende que Casa Paracho funcione como un espacio alternativo de cultura y difusión artística, un lugar de promoción y diversificación artesanal también. Paulino emocionado por tener este espacio revela la verdadera razón, “En cada guitarra veo a mi abuelo”, unos ojos antes alegres se nublan un poco ante un recuerdo que al pronunciarse se manifiesta como un fantasma de viejo cariño, “estar cerca de las guitarras es para mí como estar cerca de mi abuelo, la oportunidad de verlo todos los días, es como hablar con él»