El riesgo, más labores, igual sueldo

Morelia; Mich./Acueducto.- La académica del Centro de Investigación y Estudios Superiores en Antropología Social (CIESAS), Noroeste Séverine Durin, advierte del riesgo de que las trabajadoras limpieza, sobre todo las que son de planta, se queden en cuarentena en las casas de sus empleadores, porque si no se establecen acuerdos y horarios claros, puede implicar que no tengan descansos y se les incrementen las labores sin ningún aumento de sueldo.

Lola trabaja en una casa de Tecamachalco, zona de clase alta del Estado de México, su empleadora le propuso hace dos semanas que mejor se quedara en cuarentena ahí con ella, ya que le preocupó que Lola estuviera saliendo para ir a su casa y pudiera contraer el virus en sus traslados.

Lola antes trabajaba también en otra casa los martes y jueves, pero al iniciar la emergencia sanitaria de ahí ya no quisieron que siguiera yendo. Al perder eso y como la convivencia con su jefa de Tecamachalco es buena, Lola aceptó quedarse con ella.

También te interesa: Por culpa del virus se quedó sin empleo

“No me pareció tan buena idea, pero viendo cómo está todo esto… lo pensé, estuve yendo a mi casa. Vi que la gente estaba asustada y pensé ya mejor me quedo, por mi salud”.

Lola tiene dos hijas, de 15 y de 23 años, y aunque ya no son unas niñas, es divorciada, así que están solas. Es lo que le molesta de estar encerrada, aunque su jefa le ha dicho que si quiere ir a verlas puede hacerlo pero viajando en Uber, no en transporte público.

Lo que más le importa en estos momentos, justo porque ella es la que lleva el dinero a su familia, es no perder su trabajo y fuente de ingresos por esta contingencia, aunque ahora está de planta y sin poder salir, le siguen pagando los mismos 2 mil pesos a la semana, 333 por día trabajado.

La investigadora Durin señala que así como hay mujeres a las que no han dejado regresar a trabajar, muchas otras no han podido salir, debido a que estamos frente a un tipo de empleadores que tienen un habitus como de servidumbre.

“(Estas) personas que están acostumbradas a tener personal de limpieza en sus casas y que no han aprendido desde su socialización a limpiar una casa, incluso a hacerse cargo de ciertas cosas con sus hijos, pero no de todas las tareas de crianza”, señala.

Con información de Alberto Pradilla, Ixtaro Arteta, Animal Político