Morelia, Mich./Nancy V. Herrejón.- Varios colectivos y organizaciones civiles como Seguridad Sin Guerra y México Unido contra la Delincuencia manifestaron su rechazo en contra del acuerdo emitido el día de ayer por el gobierno federal en el que se dan facultades policiales a las fuerzas armadas en el país, “Este gobierno se ha quitado la máscara”, dijo Seguridad Sin Guerra en un comunicado.
“Expresamos nuestro rechazo a este nuevo golpe. La situación actual derivada de la pandemia no puede ser una cortina de humo para aprobar leyes que menoscaban nuestro sistema constitucional de frenos y contrapesos o para avanzar el militarismo en el país”, publicó el día de ayer en su twitter el colectivo Seguridad sin Guerra.
“En el mejor de los casos legaliza lo que ya ocurría” , así declaró José Guevara , director ejecutivo de la Comisión Mexicana de Defensa y Promoción de los Derechos Humanos (CMDPDH), quien además coincidió con los otros expertos en que el acuerdo del presidente no acota ni regula la intervención militar conforme a los parámetros de la CIDH.
Tortura, desaparición forzada y graves violaciones a los derechos humanos son las terribles consecuencias de tener una intervención militar sin control, “la historia ya ha mostrado” recordó Guevara.
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“Se perfecciona la política de militarización de la seguridad publicad de López Obrador”, consideró Guevara. Reconoce que esto “viene de años atrás” y establece una línea del tiempo desde Calderón, que sacó al ejército a las calles con medidas “inconstitucionales”, Enrique Peña Nieto, que creó una ley de seguridad interior que fue rechazada por la Corte Suprema de Justicia y el actual gobierno.
El coordinador del área jurídica del Centro Pro Luis Tapia, indicó que “si lo vemos desde una primera lectura política, el acuerdo viene en un mal momento. El ejército ha ido ganando terreno en varias decisiones del gobierno: encargándose de construir un aeropuerto, trasladando combustible…”dijo.
Uno de los puntos relevantes – en su opinión- es que habilita al ejército para ser el primero en llegar a escenas del crimen, lo cual desde Calderón comenzó a ser habitual. Se trata de algo que ya ocurría, como en la matanza de Tlatlaya, donde, según recuerda Tapia, la CNDH determinó que los militares movieron cuerpos y armas.
Guevara declara que este acuerdo emitido por el presidente López Obrador va más allá de las políticas fallidas de Calderón y Peña Nieto, pues constitucionalizó la militarización de la seguridad pública federal, en contra de la propia Constitución y de los tratados internacionales en materia de DH.
“La Guardia Nacional es una etiqueta para disfrazar a las Fuerzas Armadas de cuerpos civiles. Eso, quizá sea el único cambio: el militarismo salió del closet” así publicó el colectivo Seguridad sin Guerra el día de ayer.
Con información de Animal Político y de la página Seguridad sin Guerra.





