Morelia/Samuel Ponce Morales
La región de Zamora está convertida en una auténtica zona de guerra entre grupos delincuenciales.
En su lucha por lograr el control territorial tras la desarticulación de Los Caballeros Templarios, estos grupos han escalado la violencia en esa zona de Michoacán colindante con Jalisco.
Altos mandos policíacos ven en esa lucha al Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) y a la Nueva Familia, grupo que se presentó en febrero pasado colocando mantas en diferentes municipios.
Los mensajes que se propagaron el 6 de febrero contenían una declaración de guerra:
«Se les avisa a toda la sociedad de Zamora y sus alrededores que comenzó la limpia de gente que apoye al «CJNG», así como los que anden extorsionando, robando, secuestrando, violando y matando por paga.
«La limpia ya empezó y el aviso va para todos sin piedad. Se castigará al que esté contribuyendo con estas lacras del CJNG. Atentamente: La Nueva Familia».
Días después, el 22 de febrero, nuevas mantas aparecieron en Lázaro Cárdenas, otra de las localidades que representan un atractivo para los grupos criminales.
«Venimos sobre los extorsionadores, violadores, asesinos y secuestradores. Protegeremos a los pequeños y grandes empresarios; protegeremos al pobre, al hombre de bien, a las familias humildes, y únicamente nos dedicaremos al narcotráfico», citaban las lonas.
En los últimos días, en Zamora la violencia se recrudeció.
Entre domingo y martes de la semana que terminó, tres hombres fueron asesinados y sus cuerpos tirados en la vía pública, envueltos en cobijas y junto a narcomensajes escritos en cartones.
Además, en la semana fueron baleadas dos parejas, falleciendo los dos hombres y quedando heridas las mujeres, y ejecutado a plena luz el dueño de un autolavado.
Otros hombre fue abatido a balazos tras una persecución sobre la calzada que va de Zamora a Jacona, y previo a esos crímenes dos hombres murieron acribillados en una plaza pública de la localidad.
Para el Procurador de Justicia en el Estado, Martín Godoy, la violencia que se vive en Zamora obedeces a una pugna por el control de la venta de droga al menudeo.
“Todo parece indicar que es un tema donde se está generando una pugna por el tema de la distribución de drogas al menudeo. Ya se han estado generando detenidos, detenidos con armas”, declaró.
Por su parte, la Senadora del PAN, Luisa María Calderón, advirtió que la ciudadanía zamorana enfrenta hoy un clima de zozobra y desesperanza ante la ola de violencia.
«Pienso que hay una pelea dura por la plaza», advirtió la hermana del ex Presidente Felipe Calderón, quien en 2010 lanzó la primera gran ofensiva contra el crimen organizado en la entidad.
La zona en disputa comprende 26 municipios colindantes con Jalisco, entre éstos Tanhuato.
En Tanhuato, un operativo federal derivó el 22 de mayo de 2015 en un intenso tiroteo con supuestos integrantes del CJNG en el rancho El Sol, con saldo de 43 fallecidos, 42 presuntos delincuentes y un agente.
A esa ola de violencia se suma el caso de seis jóvenes levantados cuando se dirigían a una fiesta en enero pasado y sus cuerpos hallados una semana después, ejecutados en el Municipio de Ecuanduero.
También en febrero, en Zamora fue encontrado el cuerpo decapitado y mutilado de un hombre junto a un mensaje firmado por La Nueva Familia.
En esa misma localidad, en abril fue abatido a balazos el director del Rastro Municipal y conocido activista del Partido Revolucionario Institucional, Jesús Torija Quintana, y dos hombres fueron ejecutados en un lote de autos.
“Hay dos grupos rivales muy fuertes, uno es el grupo de Los Viagras, que está entrando a la parte de Zamora, y el grupo del Cártel Jalisco Nueva Generación”, reveló al diario Reforma un alto mando policíaco.
Según el diario, el funcionario detalló que Los Viagras se ostentan también con el mote de “La Nueva Familia”.
Citando cifras del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, destacó que en Michoacán los homicidios dolosos se incrementaron casi 40 por ciento en el periodo de octubre de 2015 a marzo de 2016.
El organismo reportó 544 víctimas de homicidio doloso en ese periodo, 37.3 por ciento más con respecto al mismo lapso entre los años 2014 y 2015, cuando se reportaron 396 víctimas de este delito.
«Seguimos estando en la franja de violencia más alta del País. No somos el más alto de los estados pero sí estamos entre los primeros cinco», alertó la presidenta de la Comisión de Atención a Víctimas del Delito en Michoacán, Selene Vázquez.





