Lázaro Cárdenas/Carlos Torres Oseguera
Los restos del casco del Betula facilitan el desarrollo de colonias de peces, que en ocasiones pescadores desde su lancha lanzan sus anzuelos para capturar lisas; sin embargo, hay otras especies como el ostión, el percebe o la langosta que para su captura implica zambullirse en el lugar, lo cual solo se hace en marea baja, de poco oleaje. Desde que el barco se percibía desde la playa, era factible el bucear, pero otro riesgo a enfrentar eran los pedazos de metal oxidado que se caían del barco, ahora sin ese riego, las condiciones son más propicias, pero igual se debe aprovechar solo en momentos del día en que el oleaje lo facilite.





