Morelia/Julieta Coria
Oziel Erick Ayala cursa el quinto de primaria en la escuela “América” de Morelia, junto a sus compañeros de grupo acudió en compañía de maestra, y de su mamá que lo espera al fondo, él esté nerviosismo, es la primera vez que va a conocer al gobernador en persona.
“Solo sé que se llama Silvano” ríe con una sonrisa entre dientes, mientras espera la entrega de sus anteojos, bien vestido, arreglado casi, desde el lustre de sus zapatos, hasta el suéter guinda que porta en perfecto estado, sentado hasta el frente, con sus manos sobre sus rodillas, no deja de sonreír.
Entre cientos de alumnos, de escuelas primarias, sobresalen, los beneficiados los que hoy recibirán lentes de calidad, lentes que ayudarán en su desarrollo y sobre todo a sentirse bien en la escuela, “yo ni sabía que ocupaba lentes” dice apenado, “hasta que los médicos fueron a la escuela y me hicieron el examen, y pues se siente bien bonito que se preocupen por nosotros, y más por qué se necesita…”
Cuenta como nunca se dio cuenta de lo que ocurría en su vista, “no me daba cuenta pero cuando leía no notaba que cambiaba las palabras, o de pronto no entendía, pues según yo, si veía bien”.
Finaliza la breve platica, acomoda su nuevos lentes con armazón verde, se le ve contento, se los prueba una y otra vez y pregunta entre amigos, “que tal me veo, yo me los siento bien” y la sonrisa infinita voltea a buscar la mirada de su mamá, esperar la aprobación.





