Y las piñatas no son mexicanas

Morelia/Acueducto

Las piñatas son un ícono de diversión y felicidad porque nos recuerdan las posadas y la época decembrina, pero el origen de éste no es lo que la mayoría piensa.

Los hechos se remontan a la llegada de los españoles a México, cuando iniciaba el proceso cultural tan híbrido que caracteriza la unión de las tradiciones católicas con las indígenas; resultando entre muchas cosas, las piñatas.

Aunque cabe destacar que los mayas ya rompían recipientes de barro rellenos de cacao. Pero el verdadero origen de la piñata no es España, sino China. Rellenandolas en forma de «buey» o vaca con semillas, forrada con papeles de colores.

La piñata china era quebrada en Año Nuevo Chino y se le encendía fuego; así las personas competían por las cenizas, consideradas como amuletos de la suerte. Asimismo, aquella persona que la rompía, debería tener los ojos vendados en representación de una fe ciega.