Morelia/Julieta Coria
Por la mañana del 16 de Septiembre, sin que el sol saliera todavía, en el jardín Hidalgo de Morelia, funcionarios de los tres órdenes de gobierno, se preparaban para la Ceremonia Cívica Conmemorativa del CCVI Aniversario de Independencia de México.
La ciudad está de fiesta, el estado, el país, las clases suspendidas, al igual que las actividades laborales en su mayoría, hoy se celebra el grito de Independencia en su edición 2016, el fervor patrio a todo pulmón, y si no entre los funcionarios, en las calles donde la gente aguarda con recelo el tradicional desfile cívico militar, ahí, si.
Lejos del fervor, otro espíritu comienza a surgir, previo a la ceremonia muy cerquita de la estatua a Miguel Hidalgo, funcionarios hombres y mujeres pasean por todo el lugar, con su característica corbata morada los hombres y algún accesorio del mismo color en las mujeres. El tema de la mayoría, es el mismo: el festejo del Grito de Dolores, apenas la noche anterior.
Todos visten muy elegante, se les ve contentos, trasnochados, realzan su espíritu patrio. El presídium está listo, todos ocupan sus lugares, que comience la ceremonia…
El gobernador Silvano Aureoles, de corbata verde, como la bandera, llega, se le ve fresco, sonriente. Detrás de él, el presidente municipal Alfonso Martínez, al teléfono, y el secretario Adrián López Solís, el orador de esta mañana.
Para iniciar, un discurso preparado, de al menos quince minutos, hace referencia al gran padre de la Patria, «…llegó el momento de nuestra emancipación, ha sonado la hora de nuestra libertad y si conocéis su gran valor me ayudarán a defenderla de la garra ambiciosa de los tiranos… Los invito a cumplir con este deber; de suerte que sin Patria ni libertad estaremos siempre a mucha distancia de la verdadera felicidad…» comenzaba, citando orgulloso, una frase famosa.
Continúa, brevemente recuerda la lucha de la Independencia, habló de los insurgentes, de los protagonistas y de las justas heroicas. Resaltaba con una voz poderosa cuando decía que «Michoacán es la cuna de las instituciones nacionales”, todos escuchaban atentos, transmitía el mensaje de manera clara y contundente y como no, si justo este 16 de septiembre, el sentido patriótico revive más.
Para continuar con la solemne ceremonia, se rinde homenaje al Lábaro Patrio, el himno nacional hoy tiene más eco en la plaza cívica. Luego una intervención musical por parte de Rocío Vega, la cantante del género regional y tradicional, para ponerle un poquito de sabor a la mañana, se disfruta totalmente, el gobernador incluso, atento durante las dos canciones, disfrutaba, aplaudía discretamente. Deleitó con la canción de «Las insurgentas» y el gobernador no podía evitar mover el pie, de lado a lado, al ritmo de la tradicional música.
Y como no aplaudir y aplaudir, como lo hacen todos, cuando se describe la participación de las valerosas mujeres en la lucha de independencia de México, en 1810, a propósito del día.
Bajo los pies de la estatua del ‘Padre del ‘Patria’ unas flores quedan tendidas sobre el suelo junto al monumento, alrededor, se preparan para continuar con el festejo, de la independencia, desaparecen los funcionarios, los invitados por completo, y de manera ´casi exprés…hay que seguir la fiesta, por supuesto.





