Y, decidieron hacerle un altar al abuelito…

Imagen: Constanza Orozco

Morelia/Constanza Orozco

Marisol Pantoja asistió por primera vez al Desfile de Catrinas con sus dos hijas: Belén y Michel, de 7 y 9 años. Ellas son de Morelia, pero no estaban enteradas de esta actividad que las tenía muy entusiasmadas a las tres.

Arribaron al centro aproximadamente a las 5:00 pm, la gente ya empezaba a colocarse cerca de la Avenida Madero, buscando un buen lugar para apreciar el espectáculo y ellas no han sido la excepción.

Además del desfile, estuvieron paseando por el centro apreciando los altares y tapetes que se encuentran en el colegio de San Nicolás y en las plazas públicas cercanas. Para el día de hoy, estarán investigando las actividades agendadas para poder asistir y seguir compartiendo momentos como familia y provechar el día.

“Tenemos que apoyar las tradiciones”, expresó Marisol.

Sus hijas fueron parte de los muchos niños que, el día de ayer, salieron a pedir calaverita, una actividad que desde hace ya varios años se ha adoptado como una costumbre nacional en estas fechas.

La señora Pantoja piensa que es muy sano que el Gobierno le esté dando la importancia necesaria a estas tradiciones que son vitales en la cultura en México, porque además ayuda al turismo y a dar otro punto de vista sobre el Estado.

En su familia no tienen muy arraigadas todas las costumbres propias de las fechas, como es el caso del altar; sin embargo, está consciente de la importancia que tiene practicarlas y rescatar las tradiciones, que a los hijos desde pequeños se les inculque el gusto por lo nacional.

Sus hijas en particular lo han recibido de manera muy positiva, pues al estar viendo las catrinas y las ofrendas decidieron que quieren hacerle un altar a su abuelito.

El próximo año tienen planeado volver, no solo al desfile. Quieren tener a tiempo la información para no perderse ni un solo evento de los que en Morelia y en todo el estado se realizan, el próximo año sus niñas, al igual que hoy, se maquillarán y vestirán de catrinas tradicionales como la creada por José Guadalupe Posada y adornada como la pintó Diego Rivera.

Michel de siete años, hija de Marisol, estaba maquillada de catrina, y mientras comía una paleta de dulce comentaba que lo único malo es que si le da comezón no se puede rascar porque puede despintarse.

 “Está muy bonito, me gusta mucho el día de muertos”, dice la pequeña.

Belén, por otra parte, invitó a la gente a disfrutarlo, a visitar Morelia, los pueblos mágicos de Michoacán como Pátzcuaro, Capula, Quiroga, Tzintzuntzan…

Mientras observaban el desfile, las dos pequeñas aprovecharon para elegir sus vestidos favoritos, que eran los rosados, morados y los que tenían brillantes. Se lamentaron por aquellos que no pudieron asistir al desfile porque a ellas les pareció una actividad muy bonita.

Marisol también aprovechó la oportunidad para hacer una invitación a las personas de todo el país a visitar el estado, sobre todo en estas fechas. También exhortó a los mismos morelianos a salir a las calles y a participar en las celebraciones y apreciar nuestra cultura y tradiciones.

 “No todo es malo en Michoacán”, afirmó.

Imagen: Constanza Orozco