Morelia/Enrique Castro/Acueducto Online
El tránsito vehicular fue cerrado y en el Jardín Morelos lucia con un toldo y lleno de militares e invitados de gobierno.
Se realizaría el evento de destrucción de armas decomisadas en posesión de la Secretaria de la Defensa Nacional (SEDENA) y estas, lucían en mamparas blancas; acomodadas y alineadas como pelotón militar, así mismo, acomodados por tipo y tamaño. Pistolas, revólveres, “lanza papas”, fusiles AR15 y Ak47 o “cuernos de chivo”.

Aun lado de las mamparas había personal militar con sierras eléctricas y protectores oculares, la forma de la destrucción de estas armas es cortarlas en un sitio estratégico con la sierra para que ya no se puedan utilizar de nuevo.
El gobernador de Michoacán, Silvano Aureoles arribó al lugar acompañado de Javier Cruz Rivas, comandante de la 12ª Región militar y un dispositivo de seguridad. Los discursos comenzaron después de los honores a la bandera y el himno nacional; la banda de guerra de la SEDENA y una de instrumentos de viento lo interpretaron.

En su discurso, Aureoles comenzó sus palabras con un “Michoacán es un estado de paz”, también mandó un mensaje a los grupos criminales que alteraron “el ambiente” en días pasados con quemas y bloqueos carreteros, así como intentos de incendio a comercios, principalmente en la zona de tierra caliente y Uruapan: “No vamos a dejar que nadie haga justicia por su propia mano, iremos por quienes cometen delitos”
Al final de las palabras, se refiere al problema de la inseguridad y justifica que Estados Unidos de América (EEUU):
Sabemos bien de donde vienen las armas y el terrible daño que nos han causado como país, por ellos en unidad es necesario que juntos debamos de pedir a los EEUU que limite su flujo de armas que llegan de manera ilegal y que son las causantes de miles de muertes”.

Y, haciendo uso de un dicho popular compara: “(ellos, EEUU) ´ven la paja en el ojo ajeno pero no ven la viga en el propio´ nos castigan y causan mucho daño cuando emiten alertas para que no nos visiten nuestros; aquí no tenemos matanzas colectivas en escuelas ni desgracias de muertes por armas de fuego de uso ilimitado”.
Después de la intervención oral, las autoridades se acercaron al lugar donde estaban las armas decomisadas y procedieron a mirar la destrucción, incluso, Aureoles y el Magistrado presidente del poder judicial en el Estado, Marco Antonio Flores, pudieron cortar algunos cañones.

Algunas sierras siguieron sacando chispas con las pistolas y rifles desmantelados y destruidos, pero solo por momentos. El evento cerro con los honores a la bandera y el himno nacional de nuevo, y las autoridades se retiraron. Personal militar recogió las mamparas de armas y se las llevó de vuelta en un camión propio.





