Combatir por primera vez en la Arena México significa para los luchadores tener que imponerse no solo a los nervios de encontrarse en el lugar más icónico del pancracio mexicano, sino a satisfacer a exigentes aficionados de la Lucha Libre que este viernes regresaron para devolverle la fuerza al recinto.
Tras 434 días, la Arena México, donde El Santo y Blue Demon se hicieron leyendas, volvió a recibir público en sus gradas gracias a que en Ciudad de México, en donde se encuentra, la pandemia de COVID-19 cedió un poco.
Fueron 500 los aficionados que terminaron con la ausencia más prolongada de la llamada Catedral de la Lucha Libre sin aficionados, que antes sufrió tres cierres.





