Morelia, Mich./Nancy V. Herrejón.-
De acuerdo con el estudio “Covid- 19: Impacto en la delincuencia” publicado por el Instituto Nacional de Ciencias Penales (INACIPE) se prevé un cambio de actuación en la delincuencia a consecuencia de los efectos de la pandemia Covid-19, así la violencia familiar, la ciberdelincuencia, los fraudes y la falsificación se manifiestan.
La medida de confinamiento ‘quédate en casa’ tendrá contradictoriamente como consecuencia el incremento en la violencia familiar en el interior de los hogares. Si bien, la violencia física y verbal ya se ejercía, aumentará proporcionalmente al tiempo de estadía y convivencia en las viviendas.
Los delitos de naturaleza sexual aumentarán, tales como el incesto y la violación; en los casos más extremos los homicidios y/o feminicidios.
Las viviendas en las cuales un miembro de la familia es adicto habrá acentuación de actos violentos por falta de consumo de la droga, esto ante la escasez o incremento de precio de la misma; también algunos robarán pertenencias familiares para canjear por droga al no haber flujo de efectivo.
En cuanto a la ciberdelincuencia, los ciberataques se incrementarán; ya que los delincuentes cibernéticos tienen un campo fértil para realizar actos delictivos con las medidas de confinamiento.
Debido a que ha aumentado la demanda de los servicios electrónicos y el uso masivo de la red los delincuentes están realizando envíos de email con “phishing” mediante el “spam” o ataques con “malware” o “ransomware”.
Los menores también están en peligro, ya que al estar mayor tiempo en línea y con poca supervisión de los padres o familiares pueden ser cooptados por agresores sexuales, quienes buscarán crear vínculos afectivos con ellos además del querer conseguir material fotográfico.
Los delincuentes han creado sitios web donde ofrecen servicios de comercio electrónico y no tienen reparo alguno en usar nombres de empresas legalmente constituidas, esto para obtener ganancias a través de atracos a la banca comercial y electrónica.
Los estafadores tienen la capacidad de adaptarse rápidamente a las circunstancias, por ejemplo aumentará el fraude vía electrónica, donde se ofrecerá a los ciudadanos gran cantidad de suministros, el pago al ser por vía electrónica se presta más.
El grupo más vulnerable son los adultos mayores, ya que con las medidas restrictivas están más expuestos debido al mayor uso de esta modalidad.
Todas estas circunstancias serán aprovechadas por los delincuentes para realizar estafas de inversión con la promesa de obtener buenas ganancias.
La falsificación aumentará con la venta de productos ‘falsos’ o ‘piratas’, aprovechándose de la especulación de la escasez de los productos sanitarios y de la demanda creciente de productos y equipos de protección, o si bien de los kits de prueba para detectar el coronavirus.
Con información del Instituto Nacional de Ciencias Penales.





