
Morelia, Mich. | Acueducto Noticias/Carolina Nambo. –Luis Antonio, que como activista busca informarle a la sociedad cómo es vivir después de obtener un resultado positivo de VIH/SIDA.
Su diagnóstico
Luis Antonio, recibió un resultado positivo del VIH hace 22 años, entonces su vida dio un giro abrupto. «Al principio tenía duda, no quería hacerme la prueba, pero después de una relación que tuve por varios años, que después terminé, surgieron aún más dudas y decidí hacerla».
Su esperanza era obtener un resultado negativo, pero fue todo lo contrario, dio positivo y comenzó a vivir una etapa de duelo.
«Al principio me costaba mucho aceptar la situación».
Pensó vivir en el anonimato…
Después de meditar y vivir su duelo, pensó por un momento en no contarle a nadie lo que le estaba pasando. «La verdad es que cuando recibo mi diagnóstico, tengo está idea de vivir en el anonimato, pero luego me cayó el veinte».

De lo privado a lo público
Después de asimilar lo que le estaba sucediendo, tomó la decisión de no esconder que es portador del VIH/SIDA y su vida cambia de lo privado a lo público.
«Empecé a estar en medios de comunicación, a involucrarme en otros temas y en la defensa de los derechos «.
Su vida, una lucha constante
El vivir con VIH se volvió una lucha, pero al mismo tiempo fue lo que lo motivo, para lograr cambios positivos dentro de las instituciones.
«Antes en el municipio no había un área donde atendieran la diversidad sexual y hoy la hay, tenemos campañas, esas son las satisfacciones que me deja el haber salido al ámbito público».

La importancia de informarse
Después de obtener el resultado y asimilar toda la situación, poco a poco le informó a su familia su estado.
«Entre más nos documentamos y estamos bien informados, menos miedo tenemos sobre los cambios en nuestro cuerpo, cuando ya no tienes miedo le transmites a tu familia paz».
Su aporte a la ciudadanía
El mensaje que Luis Antonio, siempre trata de sembrar en la sociedad; es que el ser humano debe comprender y tener empatía, más que nada con las personas que como él viven con esta enfermedad.
«Cuidemos nuestros comentarios y nuestra forma de referimos a las personas(…)y si alguien nos confía que vive con VIH, no lo divulguemos porque están confiando en nosotros».





