Morelia/Sandra Soraya Castro
El 30 de julio pasado aparecieron los cuerpos de diez hombres asesinados y calcinados en el interior y junto a una camioneta en las inmediaciones de la comunidad de San Juan Tararameo el municipio de Cuitzeo.
La Procuraduría General de Justicia del Estado dio a conocer que tres de las víctimas fueron encontradas en la cabina de la unidad; cinco en la caja y una más a tres metros del vehículo incinerado.
Los diez eran originarias de Indaparapeo, Álvaro Obregón y uno, de la Ciudad de México.
Sus nombres: Ricardo G., de 42 años; Sergio B., de 18; Braulio Santiago P., de 30; Gustavo L. , de 16; Kevin Jaime H., de 19; Juan de Dios Ch., de 20 Cesar Omar M., de 22; Miguel R., de 29, y Luis Alberto L., de 36 años de edad.
Las características del asesinato múltiple hizo pensar en un primer momento que se trataba de un hecho ligado al crimen organizado.
Sin embargo los familiares de los jóvenes sostuvieron en todo momento que se trataba de muchachos sanos y trabajadores.
Días después con las primeras investigaciones el hecho fue corroborado.
Los diez fueron “levantados” por elementos policiacos cuando se encontraban fuera de la tienda denominada “Los Arcos” ubicada en los límites de Indaparapeo y Álvaro Obregón.
Ante esta situación, uniformados de estos municipios fueron requeridos, luego de lo cual no tardo en salir a relucir la autoría intelectual del presidente municipal de Álvaro Obregón, Juan Carlos Arreygue.
En rueda de prensa, el procurador Martín Godoy Castro detallo que las víctimas fueron detenidas el viernes 29 de julio por la noche por órdenes del alcalde.
“Tras la detención, por instrucciones del Presidente Municipal, los civiles fueron trasladados a un paraje del Municipio de Álvaro Obregón, donde los privaron de la vida y enseguida llevaron los cuerpos a un predio del municipio de Cuitzeo, donde les prendieron fuego”, detalló Godoy.





