Morelia/Fernando Salgado
El 17 de agosto es el día donde el movimiento feminista alcanzó su momento cumbre al darle voz mediante la unión y la salida de la calle de miles de mujeres en México; las causas por las que salieron, son desalentadoras, en lo que va del año 1,199 mujeres fueron asesinadas en lo que van del año, según el Secretariado Ejecutivo.
La bomba de tiempo explotó con la presunta violación de 4 policías a una joven de 17 años en la delegación Azcapotzalco, lo que inició la polvorina del descontento social, sobresaliendo en el sector feminista.
Las movilizaciones llegaron a la ciudad de Morelia, congregándose en la Plaza Benito Juárez para salir con pancartas repudiando las violaciones, las agresiones físicas y verbales a las que son expuestas diariamente. Ante la consigna “Vivas nos queremos”, “Quiero vivir sin miedo de ser acosada, violada y/o asesinada”, “Ningún respeto a la incomodidad de los indiferentes”, entre otras frases.
En redes sociales, desde la manifestación hasta el día de hoy, los debates no se han hecho esperar, pues al parecer se ha dado una polarización de opiniones, tras la manifestación efectuada en la ciudad de México donde según la versión oficial del Gobierno de la Ciudad de México se vandalizaron monumentos históricos.
La manifestación feminista en la Ciudad de México ha sido una de las más grandes en el país y a mi parecer, pasará a la historia como el inicio de la consolidación del movimiento contra la violencia hacia las mujeres. Es de decirse, la convocatoria fue mileraria e inundó las calles capitalinas, aunque entre una causa justa, la violencia tuvo más relevancia en los medios nacionales por darle seguimiento a lo relevante.
En la manifestación resultaron heridas 16 mujeres, con información de el Universal, y 17 hombres, entre ellos policías y reporteros.
En Morelia el movimiento tomó una sintonía de protesta con importancia en los encabezados de los medios locales; para Michoacán también fue un movimiento histórico para las mujeres, para ser escuchadas con frases como “nos están matando”, “libre y sin miedo”, “De noche o de día; desnudas o vestidas, en la calle y en la casa se respetan nuestras vidas”.
Las discusiones van desde la defensa hacia el movimiento de visibilizar la violencia hacia las mujeres a la defensa del patrimonio histórico de la humanidad, estableciendo puentes de diálogo, a favor o en contra, cuyo único fin es la paz de las mujeres en México. Primero se logró la visibilidad de la violencia de género; segundo, se lograron debates entre los sectores de la sociedad; tercero, esperemos que surja una sociedad despierta, con voz y sin violencia.





