Universidades del Bienestar, sin claridad

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Morelia, Mich./Nancy V. Herrejon.- El Consejo Nacional para la Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval) ha realizado una evaluación al programa federal de Universidades del Bienestar Benito Juárez, donde confirma que dichas escuelas iniciaron actividades sin tener la claridad total del problema que pretenden resolver.

Fue en noviembre de 2019 cuando comenzaron a construirse los primeros planteles, estos recibieron alumnos en sedes alternas y provisionales, para esto la institución no poseía análisis alguno de la pertinencia de las carreras, los lineamientos de operación, gastos y sedes.

Más como aspecto positivo, el Coneval reconoció como un acierto que dicho programa busca la elaboración de una propuesta pedagógica con base en las necesidades sociales, culturales y económicas de las regiones.

Así la propuesta educativa la consideró como “innovadora”, ya que al inicio de las carreras se realiza una valoración diagnóstica para tomar en cuenta las desigualdades en los conocimientos adquiridos durante el bachillerato, aplicando un curso de recuperación de conocimientos.

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Más el Coneval subraya que varias nociones no están claras, tales como el diseño de identificación del problema, tipo de población a quien va dirigido, objetivos meta y la medición de los alcances de los mismos, y por ende los beneficios obtenidos.

Otras fallas que detectó el Consejo fue que aún cuando en la página de internet de las Universidades ya hay información respecto a los programas de estudio, no todos tienen certificación.

Aunque hay avances en el registro de algunas carreras para obtener la certificación que les de la validez oficial, esta situación puede ser riesgosa, ya que limita la posibilidad de emitir títulos  y cédulas profesionales a los alumnos que actualmente cursan sus estudios universitarios ahí.

El Coneval expone además que el objetivo principal de estas Universidades debería ser el egreso con eficiencia terminal de los jóvenes beneficiarios, y no sólo limitarse a la noción de contribuir a la política social mediante la incorporación de personas con bachillerato terminado a estudios de nivel licenciatura pertinentes al desarrollo económico y social de las localidades.

Observa que el acceso a los estudios universitarios por sí mismo no garantiza la transformación de las condiciones sociales y económicas de la población, que aunque es fundamental no significa ni si traduce como un logro en los resultados.

Con información de Coneval, Animal Político.