Un suspiro decembrino

IMAGEN: ENRIQUE CASTRO

Erongarícuaro/ Enrique Castro

Hace menos de un mes, la plaza principal de este lugar lucía adornada y coronada con un árbol navideño en centro de la misma.
Los turistas que por ahí pasearon, tomaron fotografías y observaron a detalle los adornos con los que está decorado.
Empotrado en una fuente, fue fiel testigo del ir y venir de los habitantes de la comunidad, unos niños jugaron al caer el sol a un lado del árbol.
Y, junto a ese árbol, a las letras que dicen “Eronga” como forma de identificación, unos jóvenes solían reunirse a un costado y platicar detalles de casi todo.

IMAGEN: ENRIQUE CASTRO

La poca luz, de aquellas tardes decembrinas, recaían en algunas zonas del árbol hace que las hojas de maíz con que estaba decorado, en toda su base, brillaran como oro puro.
Una a una, estas hojas se doblaban y formaban una figura que simulaba a las ramas de los pinos—árbol endémico de la zona y símbolo de la navidad—logrando una perfecta base para sostener cada una de las artesanías que cuelgan del pino representativo.
Petates artesanales formaban la segunda base, uno a uno sin dejar espacio hacia dentro; lo demás fue la “cereza en el pastel” de dicho árbol; servilletas, tortilleros, sopladores, textiles… cada uno firmado con la comunidad que lo donó.

IMAGEN: ENRIQUE CASTRO

Y, a un costado, en uno de los portales, una cinta amarilla prohibía el paso vehicular, ahí yacía el nacimiento tradicional de la zona, una fusión entre culturas, es decir, se encontraban representado los símbolos de la raza purépecha actual, junto a los símbolos de la iglesia católica, en completa armonía.
Había un pesebre para albergar el “nacimiento del niño Jesús”, a un costado de los que simula ser una cocina tradicional de la zona lacustre: ollas de barro colgadas armónicamente en las paredes, de menos a mayor tamaño al igual que mazorcas de maíz colgantes y tazas para el atole.
Igual, estaban los reyes magos representativos con vestidos de diferentes comunidades, así como máscaras de las zonas cercanas. Un espacio delimita la zona para poder admirar desde afuera la escena.
Por aquellas noches navideñas, el árbol se destacaba por su iluminación y de igual forma el nacimiento le hacía segunda.
Eran los tiempos, en donde la estrella de la punta lo hacía brillar y ocasionar que los paseantes se tomaran imágenes…