Morelia, Mich. | Montserrat Herrera / Acueducto Online.- Entre limonadas, comida, libros y el ruido de los autos pasar, nos reunimos en la cafetería “Había Una Vez” con la escritora moreliana Eu, como le dicen de cariño, para platicar sobre su poemario “Luz”, un proyecto que representa un momento gris en su vida y ahora es tinta entre hojas.
Eu comenzó contándonos sobre su acercamiento a la literatura, desde muy chica, tuvo el privilegio de estar rodeada de cuentos que sus padres le narraban; es así como las letras la abrazaron hasta volverse parte de ella.
Cuando volvieron arder las brasas
Cuando llegó a la adolescencia, dejó de lado la lectura, pero resucitó ese gusto gracias a, irónicamente, un profesor de matemáticas, quien no dejó que las brasas se apagaran y las volvió fuego nuevamente.
“En la prepa tuve un profesor que, justo era de matemáticas, era economista, pero él veía esta afición que tenía por leer; entonces, de pronto, después de mis exámenes de mate me dejaba, por ejemplo, Tabaquería de Pessoa; lo leí gracias a él. Lo dejaba detrás de su examen… me acercó a escritores muy buenos”, dijo mientras que, con sus manos, repetía el movimiento de hojear esos exámenes.
“¿tú escribes?”; híjole…
En la universidad, decidió inscribirse en la Licenciatura en Comercio Exterior en la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, pero huía de ella yendo a librerías con libros de segunda, en donde reconectaba con ella misma.
En una de esas escapadas, asistió a un encuentro de poetas del mundo latino, en donde el escritor Keith Luger le preguntó: “¿tú escribes?”; “hijole, es que estudio comercio”, respondió. Eu, entre risitas y con las manos en el pecho nos dijo que, su primera reacción a la pregunta fue creer que no escribía algo merecedor de ser compartido por estudiar su carrera.



El baile de Eu
Tras tallerear algunos poemas con él, se dio cuenta de que sus letras eran importantes, y un impulso la llevó a pulir “Luz” y llevarlo a Poesía Volante, para ser publicado.
“Luz”, durante la charla, bailaba en las manos de Eu, y descansaba en sus piernas de vez en cuando. Ese poemario que tuvo arreglos y pausas, por fin era algo tangible.
El poemario fue publicado a mediados de la pandemia y tuvo que guardarse un año más, pero los amigos y la pareja de Eu, con sus manos, hicieron de “Luz”, algo conjunto.
“Luz significa un cierre de una etapa muy importante y el encuentro con muchas personas; la versión primera de “Luz” venía con una acuarela hecha por mi compañera Caro, para coserlo me ayudó la chica que me vende café, mis amigos, mi pareja. Fue como si, para darle cierre a eso, se uniera mucha gente que yo no sabía qué me iba a aportar, entonces creo que es parte de su significado, que todo se fue tejiendo en algo para compartir”, afirmó.
El gran escondite
“Luz”, de repente, se encuentra escondido en la cafetería Había Una Vez, en donde convive con otras obras que, al igual que éll, esperan ser leídas por los visitantes.
La Eu que creó a “Luz” no fue la misma que, ese día, nos habló de él. El poemario, como ella nos dijo, representa la cicatrización de una herida.
Entre lágrimas que no querían caer, Eu le dice a la de antes que “la luz se va a manifestar de muchas formas. Solamente tienes que asumirla y ser un poco valiente”.





