Morelia/Acueducto
Y sigue vivo el segundo volcán más grande del país. El Popocatépetl, por la noche lanzó, fragmentos incandescentes de partículas volcánicas que se esparcieron por doquier.
Y también, en esa no tan inesperada explosión, revolotearon grandes extensiones de cenizas que con la luminosidad de las partículas citadas hacían todo un espectáculo casi de pirotecnia.
Información oficial indica que antes de la explosión nocturna, en las últimas 24 horas, el volcán tuvo identificadas 155 exhalaciones, “acompañadas de vapor de agua, gases volcánicos y bajo contenido de ceniza.
Mientras que se establece que al momento del reporte se tiene visibilidad al cráter, que la ceniza será esparcida por los vientos, preferentemente al sureste, se recomienda no acercarse al volcán y sobre todo al cráter, por el peligro que implica la caída de fragmentos balísticos.
“Y en caso de lluvias fuertes alejarse de los fondos de barrancas por el peligro de flujos de lodo y escombro”, se puntualiza.











