Teremendo, donde el tiempo se detiene

Foto: Tenencias

Morelia/Acueducto

En la Tenencia de Teremendo de los Reyes sus paisajes naturales inigualables junto a sus calles enigmáticas con un toque tradicional donde pareciera que el tiempo se detuvo, y que llevan al Templo en honor a los Reyes Magos, así como a las casonas antiguas en los que la aroma a pan y diversos platillos hacen agua la boca de los visitantes, sorprendieron a los turistas que como parte del programa Recorridos por la Tenencias acudieron a esta comunidad.

El atractivo principal, su hermosa plaza es el lugar de reunión de los habitantes donde se exhibe un monumento al padre José Guadalupe Salto, quien fue aprehendido en la comunidad de La Alberca, donde se refugió tras haber sido el primero que se levantó en armas contra los españoles, se enmarca por los portales de colores blanco y café rojizo, en donde los habitantes y quienes visitan el lugar, admiran la belleza y tranquilidad de este escondido tesoro moreliano.

Foto: Tenencias

Ahí en un espacio casi inexplorado, el grupo de turistas se desplaza al templo en el que conocieron un poco de la historia de Temendo, a través de la guía de turistas federal, Yanira Domínguez Olvera, quien explica que este pueblo tiene origen milenario.

“Se cree que sus orígenes se remontan a los toltecas y 500 años purépechas – pirindas, más 300 años de la colonización y 200 años del México independiente”.

Recuerda que este lugar cuenta con vestigios prehispánicos que no han sido explorados y que se ubican en El Cerro del Caracol, en los campos que circundan al pueblo.

De igual forma, narra a los visitantes, que Teremendo formó parte de la Ruta de Don Miguel Hidalgo y Costilla, quien pernoctó en esta tenencia moreliana cuando se dirigía a Valladolid el 17 de noviembre de 1911.

Posterior a la breve crónica, la ruta fue disfrutar de una pequeña muestra de la diversidad gastronómica que posee y en la que se cuentan el mole con arroz, pozole, churipo, tatemado, corundas, birria y enchiladas, además de sopas, frijoles, lentejas, nopales, habas, entre otros; esta vez la degustación fue de churipo, y claro el delicioso pan arsenal.

Luego, y con el estómago lleno, como dirían algunos de los paseantes, “estamos listos para lo que sigue”: La Alberca.

Así, a poco menos de 10 minutos se encontraban en La Alberca una pequeña comunidad perteneciente a la Tenencia y en la que se ubica uno de los tres cuerpos de agua constituidos en un cráter con los que cuenta Michoacán.

Un espejo de agua verde, donde se han localizado 39 especies de microrganismos que alimentan las algas del cráter y que son los que le dan ese tono verduzco característico.

Fue precisamente en una de las cuevas que se ubican entre la vegetación que enmarcan esta reserva de agua donde fue encontrado Guadalupe Salto, quien fue herido previo a ser capturado en el mes de mayo de 1812 y de donde se le condujo a Valladolid, encerrado en el Correccional y ejecutado frente a la casa número 3 del Portal Hidalgo.

Este espacio de singular belleza natural, los paseantes se atrevieron a adentrarse entre los senderos que conducen al recinto con el que se brinda tributo al Padre Guadalupe Salto, en conmemoración de su sacrificio por la causa de la libertad y la Independencia de México.

A este recorrido, abre la puerta un pequeño pero pintoresco templo en honor a San Antonio de Padua, construido en los años 60s, y en el que lucen hermosas figuras de la Virgen María, Santa Teresita, San Martín Caballero, entre otras, que acompañan al `patrono de las casaderas´.

Radiantes por disfrutar de este recorrido inesperado para muchos, y aunque cansados, los paseantes concluyen satisfechos esta experiencia admirando desde lo alto del camino empedrado el esplendor de esta riqueza natural que permanece virgen y hermosa entre la fauna silvestre.