No se puede solicitar un derecho avasallando otros, declaró David Alejandro Delegado Arroyo, vocal Ejecutivo del Instituto Nacional Electoral (INE) respecto a la sentencia que emitió la Sala Regional del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), de anular las elecciones de Nahuatzen, Charapan y Tingambato.
Indicó que para nadie era extraño lo que estaba sucediendo y no debe olvidarse, por lo cual, precisó, el que se decrete o no realizar nuevas elecciones merece un trabajo muy puntual y de sensibilización por parte de las autoridades electorales, del Congreso, del gobierno del estado, del gobierno federal y de las comisiones de derechos humanos.
Para Delegado Arroyo la no instalación de casillas debe ser temporal un asunto transitorio, no un asunto que merezca ser permanente, para poder buscar los puentes de acercamientos, y que tenga reconocimiento a la pluriculturalidad de Michoacán, y en esos términos establecer políticas interculturales de diálogo y respeto de ambas partes, y para ello se requiere alta política en la que inclusive debería intervenir el Congreso del estado.
Añadió que quizá no ha quedado claro es que cuando tenemos una situación donde se corre el riesgo para la ciudadanía de un enfrentamiento violento es mejor retirarse es mejor dar de baja, y si bien no está en la ley, es para no considerarlas técnicamente como no instaladas, lo que no analizaron correctamente los magistrados de la Sala Superior es que eran casillas no aprobadas, y que las ciudadanía podría votar en las casillas especiales que se instalaron.
Subrayó que no se violaron los derechos políticos porque se presentaron alternativas, y eso hizo evidente que hubiera sido inútil extender más este asunto, que podría incluso llevar problemas a comunidades que no los tenían.
El vocal Ejecutivo anticipó como incierto el panorama si se ordena reponer el proceso electoral, ya que dijo no se descarta que podrían retomar las prácticas de sabotaje, con lo cual se avizora un escenario complejo.



