Morelia/ Julieta Coria
El gobierno del estado asume su responsabilidad en lo que toca al asesinato del alcalde de Pungarabato, Ambrosio Soto afirmó el gobernador, Silvano Aureoles Conejo quien señalo que “vamos con todo para investigar qué fue lo que paso”.
“Los problemas no se resuelven repartiendo culpas o lavándose las manos”, afirmó en entrevista.
Sin embargo señalo que debe investigarse a fondo qué hacía el alcalde casi a la media noche, en un camino de alto riesgo y con menos de la mitad de su escolta acompañándolo.
Afirmó que es lamentable que este hecho se haya registrado en territorio michoacano y recordó que el edil ya había denunciado desde diciembre pasado amenazas en su contra.
Incluso puntualizo que se le había asignado una escolta de seis elementos de la Policía Federal y un vehículo blindado para su transporte.
Otro elemento que debe ser investigado a fondo agrego el gobernador michoacano es que hace escasos diez días el primo del alcalde y quien además se desempeñaba como su chofer había sido también asesinado.
“Eso era ya una señal crítica y no se actuó”, dijo.
Silvano Aureoles reconoció que al momento no se tiene claro las circunstancias que envolvieron el crimen pues por una parte se encontró en el lugar de los hechos vehículos con impactos de arma de fuego y a un hombre muerto, pero no el cuerpo del alcalde.
“Yo sigo sin tener claridad de qué fue lo que paso”, dijo.





