Morelia, Mich. | Xana Zamudio.- Desde las alturas, el general Lázaro Cárdenas fue testigo de la aglomeración de gente que fue llegando a su monumento pasadas las 11 del día.
Hombres con puños de cañas en las manos, mujeres con pancartas y algunos vehículos con juegos mecánicos se organizaron para salir en una marcha que pretendía avanzar sobre la avenida Madero, rumbo a Palacio de Gobierno, seguido del Ayuntamiento de Morelia.

Apenas unos metros avanzados, la Policía Michoacán ya los esperaba formando una valla humana que obstaculizaba el paso.
Hubo quienes alzaron el grito en inconformidad. “Nosotros no tenemos nada qué ver”, dijo uno de los elementos policiacos detrás de su escudo, “sí, ellos sólo obedecen órdenes”, recalcó una mujer a uno de los más de 200 comerciantes de la manifestación.

Algunas imágenes de la Virgen de Guadalupe acompañaron las consignas cada vez más insistentes, “somos comerciantes, no somos delincuentes” y “queremos trabajar”, mientras algunos de los representantes de las organizaciones de vendedores y autoridades, negociaban las formas de la marcha.

Sólo personas, sin vehículos de juegos mecánicos acordaron después de casi una hora de diálogo. Y, aunque hubo momentos en que parecía estallar el enfrentamiento, el mitin pudo avanzar tranquilamente hasta las afueras de Palacio de Gobierno, donde después de un asoleado mitin, se retiraron del lugar.





