Sol-edad de la plaza Ocampo

Sol-edad en la Plaza de Armas, fuera de la imponente catedral, solo se vislumbra el incandescente brillo del astro rey, sin un alma alrededor, solo vacacionistas que disfrutan del centro y de su cantera rosa

(Foto | Irene Valdivia)

Morelia, Mich. | Acueducto Noticias / Irene Valdivia.-Décadas atrás una plaza arbolada, la Plaza Ocampo del Centro Histórico de Morelia se vacía de vida en punto de las 12 del medio día.

Años después de la remodelación, en la que árboles y jardineras fueron retiradas e intercambiadas por cubos de cantera de un aspecto moderno a modo de bancos, las horas más fuertes de Sol dejan a los transeúntes sin un lugar donde sentarse bajo sombra.

El corazón de la plaza es silencioso y no es opacado por los autos transitando las avenidas Madero y Morelos Sur.

La vegetación pobre de esta plaza principal tiene un solo árbol que aún conserva sus hojas, obligando a los globeros a buscar refugio bajo la única esquina cobijada del lugar, mientras los transeúntes huyen de la lupa de asfalto y piedra amontonándose en las calles.

Las familias de turistas que salen de misa de 11 salen apresurados a buscar sus siguientes destinos, sin buscar pausa donde el verde de las jardineras no es suficiente contra el calor de los primeros días de primavera.

Mientras las personas cruzan apresuradas la plaza para llegar a destinos probablemente más frescos, vendedores ambulantes parecen ser los únicos esperanzados en encontrar clientela en la plaza de la que los morelianos escapan.

Quizá el amor pueda ser la única excusa para permanecer en esta plaza a medio día, pues solo una pareja ha decidido que el Sol no les importuna para hacer su vida juntos en esta plaza que es sólo para ellos.