Morelia, Mich. | Agencia ACG.- En medio de las investigaciones y órdenes de aprehensión contra exfuncionarios de la administración de Silvano Aureoles, el arzobispo de Morelia, Carlos Garfias Merlos, defendió su relación de amistad con el exgobernador y negó cualquier implicación en los señalamientos en su contra.
En declaraciones recientes, Garfias Merlos reiteró que su vínculo con Aureoles data de antes de que este asumiera la gubernatura de Michoacán y de su propia llegada a Morelia como arzobispo. «Somos amigos, no tengo ni que negarlo», afirmó.
Respecto a las acusaciones contra el exmandatario y su equipo, el líder religioso sostuvo que deben ser sustentadas con pruebas y no basarse en interpretaciones o especulaciones. «Si a mí me quieren involucrar, que me lo demuestren. No tengo nada que ocultar», enfatizó.
Uno de los puntos cuestionados fue la presunta entrega de 30 camionetas a la Iglesia por parte del gobierno de Aureoles para facilitar su labor en zonas de difícil acceso. Sobre este tema, Garfias Merlos aseguró que cualquier benefactor con vínculos gubernamentales no significa que los recursos hayan sido proporcionados directamente por el estado. «Son temas inventados y mentirosos», sentenció.
Asimismo, consideró que las acusaciones contra Silvano Aureoles podrían responder a una estrategia mediática y política, ya que, de haber pruebas, estas debieron haberse presentado en su momento y no años después.





