Morelia/Redacción
Cuando en el año 2005 el entonces Presidente Vicente Fox inauguró formalmente la Autopista Siglo XXI, que conecta a Pátzcuaro con Lázaro Cárdenas, la presentó como una vía para detonar el desarrollo y la modernidad en Michoacán.
Y es que el tiempo de recorrido entre la capital Morelia y el puerto se redujo de siete a sólo tres horas, y el flujo de mercancías, procedentes de Asia, tuvo una conexión directa hacia el centro del país, pero con el tiempo también se convirtió en una carretera mortal.
La creciente afluencia vehicular en los 272 kilómetros que comprende la autopista, construida de sólo dos carriles, constituye hoy en día una de las vías de cuota más peligrosas de la entidad en materia de accidentes.
Apenas el pasado 11 de junio, la Siglo XXI se volvió a teñir de sangre cuando una pipa cargada con sustancias químicas presuntamente se quedó sin frenos en una pendiente sobre el tramo Pátzcuaro-Uruapan.
Sin carriles de apoyo, la pesada unidad acabó aplastando una camioneta en la que viajaba una familia y terminar afuera de la carretera, incendiándose de la cabina y parte del chasis.
El saldo que dieron los cuerpos de auxilio fue de ocho muertos y un herido.
Todos los fallecidos quedaron prensados o mutilados en los restos de una camioneta Chevrolet Blazer, a la altura del kilómetro 83, en las inmediaciones de la localidad de Jujúcato.
Y como ocurre en estos casos, lo reducido de los carriles provocó que el accidente generara también el cierre total de la autopista y la búsqueda de rutas alternas para los miles de automovilistas que debían dirigirse hacia diferentes destinos.
En las últimas semanas, al menos otros tres accidentes trágicos han alertado sobre el riesgo que ya representa circular por esa vialidad.
El pasado 3 de junio, cinco personas fallecieron y siete más quedaron heridas en un choque de camionetas ocurrido a la altura del kilómetro 272, tramo Feliciano-Las Cañas.
En esa ocasión, cuatro de los fallecidos quedaron en el interior de una camioneta Ford Expedition, color guinda y placas de Guerrero.
Dicha unidad se impactó de frente con una camioneta Honda CRV negra, con placas de la Ciudad de México, vehículo en donde quedó el otro cuerpo sin vida.
También el pasado 31 de mayo, un choque entre dos tractocamiones provocó que estos se incendiaran sobre la misma autopista, con saldo de dos muertos y un herido.
Esa colisión se registró a la altura del kilómetro 179, cerca de la caseta Las Cañas. En el choque intervino un trailer de plataforma con dos remolques, el cual circulaba con dirección a Pátzcuaro, y un tratocamión con un contenedor para transportar gasolina.
La explosión al momento del choque provocó un incendio cuyas llamas alcanzaron varios metros de altura.
En la cronología de siniestros destaca también el de un trailer nodriza que transportaba 12 vehículos de agencia, cuando volcó el pasado 17 de diciembre luego de colisionar con la barra de contención, resultando herido el chofer y dañadas las unidades.
La unidad, con razón social Grupo TYT Transportes y Traslados, adaptado con nodriza de doble piso, había salido de León, Guanajuato, y se dirigía hacia el puerto de Lázaro Cárdenas.
En la nodriza iban 12 camionetas del año, propiedad de la empresa Chevrolet, una de las cuales salió proyectada sobre la carretera y el resto quedaron colisionadas en el interior de la nodriza.
También el 18 de agosto de 2015 otro aparatoso accidente cobró nueve vidas, incluidos cuatro menores de edad. En el accidente, ocurrido a la altura del puente Ajuno, se vieron involucrados un trailer, el cual explotó, un autobús y un vehículo particular.
El trailer terminó volcado y con la cabina y parte del chasis saliendo de la carretera, colgando del puente que tiene cerca de 40 metros de altura. Los restos calcinados quedaron sobre unas vías del tren que pasan debajo del puente, donde también quedó uno de los cuerpos sin vida, igualmente carbonizado.





