“Siento que mi corazón no está completo”

Morelia, Mich. | Xana Zamudio.- “Es agradable el poder venir, aunque no sea mi familiar, colocarle una flor, una veladora, una oración, porque el mismo dolor que sienten los familiares de los otros desaparecidos, lo sentimos nosotros”.


Patricia Jasso es madre de Josué Salomón y Diego Israel Paramo, de 18 y 16 años, respectivamente, desaparecidos desde el pasado 26 de enero, vistos por última vez sobre la avenida Torreón Nuevo de la capital michoacana.

Imagen: Xana Zamudio


La señora Pati, como la llaman cariñosamente sus compañeras y compañero del colectivo “¿Dónde están los desaparecidos? A.C.”, acudió esta mañana a la colocación de la primera piedra de lo que será el primer panteón forense en Michoacán, donde tendrán lugar los cuerpos de personas que no han sido identificadas.


“Es una situación muy difícil, pero a la vez reconfortante, porque sabemos que hay muchos cuerpos que no tienen un lugar donde ellos puedan descansar. Ellos andan rondando de un lado para otro y este panteón es el fruto de nuestra lucha”.

Imagen: Xana Zamudio


Desde el domingo que sus hijos desaparecieron, Pati no ha dejado de buscar, no sólo a sus familiares, sino al de cualquier persona en sus zapatos, pues, en compañía del colectivo se ha dado a la tarea de seguir los últimos pasos de personas extraviadas en Michoacán mediante caravanas de búsqueda en vida y posible muerte.


“Cuando fui a poner mi denuncia, me contactaron con una del colectivo, desde ahí andamos en la lucha de encontrar, no solamente los de nosotros, sino a los de cualquier otro, eso es un logro para el colectivo y las familias”.

Imagen: Xana Zamudio


Consciente de que los resultados de la búsqueda puedan fallar a su favor, Pati no desiste en su lucha, pues el dolor de una madre por volver a saber a sus hijos, mueve montañas y cualquier fosa clandestina.


“El caminar de una familiar de una persona desaparecida es muy doloroso, es un golpe inexplicable, para mí mis hijos eran mi compañía, al no estar ahí, siento que mi corazón no está completo, tengo tres hijos más, pero ellos eran los más pequeños”.

“Que más quisiera encontrar a mis hijos vivos, pero si no es así, que Dios me dé la fuerza para poder saber ya de ellos, ¡como sea!, para tener, si no paz, porque no la voy a tener, sí quitarme esta angustia que siento, de sí comerán, los maltratarán, cuando llueve ¿tendrán frio?, me hago mil preguntas, que espero pronto tengan respuesta…”