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Morelia/Acueducto

Con 67 votos a favor de los partidos de Morena, Verde, del Trabajo y Encuentro Social, 22 en contra del PAN y Movimiento Ciudadano, así como 14 abstenciones del PRI y PRD, ayer se aprobó la desaparición del Seguro Popular, que atendió a 51.6 millones de derechohabientes, para el nacimiento del  Instituto de Salud para el Bienestar (Insabi), que pretende atender a 69 millones de mexicanos.

Se comprometieron a solventar omisiones en una nueva reforma, fue así como el  pleno del Senado acreditó, sin cambios, esta reforma enviada por la Cámara de Diputados  y la canalizó al Ejecutivo federal para su entrada en vigor, incluso con toda la inconformidad de los padres menores con cáncer, para que sea considerada en la elaboración del Presupuesto de Egresos de la Federación del próximo año.

La aprobación se dio tiempo después de la polémica generada por Geovanna Buñuelos, coordinador coordinadora de los senadores del PT, quien pidió a la presidenta del Senado, Mónica Fernández Balboa, que no autorizara el ingreso de padres de niñas, niños y adolescentes con cáncer a la zona de balcones, porque el martes bloquearon el Senado.

A pesar de la insistencia de Bañuelos, autorizaron la presencia de este grupo de padres de familia, que se suman a semanas de activismo para exigir el abasto puntual de medicamentos y para intentar que el Senado modificará la minuta de la Cámara de Diputados, porque desde su posición desaparecer el Fondo de Protección contra Gastos Catastróficos deja en el amparo a enfermos graves.

Desde la tribuna, Miguel Ángel Navarro, presidente de la Comisión de Salud, aseguró que el Senado sí escuchó a los padres de familia y  dejó en claro que los actuales inscritos en el Seguro Popular mantendrán sus derechos, sin menoscabo alguno.