Morelia, Mich. | Agencia ACG.- La conservación de los bosques en Senguio enfrenta diversos retos, entre ellos la atención a los incendios forestales, la extracción de madera muerta, la falta de mayores recursos para los ejidatarios y las condiciones de seguridad para quienes defienden el medio ambiente, señaló Luis Fernando Luna Torres, ejidatario de Senguio y odontólogo de profesión.
Luna Torres explicó que la tala ha disminuido en la zona, aunque recientemente un incendio afectó más de 80 hectáreas en el área de amortiguamiento de la Reserva de la Mariposa Monarca, fuera de la zona núcleo.
Detalló que el incendio ocurrió durante mayo y, debido a las condiciones de calor y la cantidad de ocochal acumulado en el bosque, las llamas se propagaron rápidamente. Señaló que el siniestro no solamente afectó la vegetación a ras de suelo, sino que alcanzó las copas de árboles que tenían más de 100 años de conservación y que en algunos casos superaban los 30 metros de altura.
De acuerdo con el ejidatario, un incendio de esta magnitud no se registraba desde hace más de 40 años dentro de la zona de la mariposa monarca. Aunque anteriormente se habían presentado incendios menores, estos eran atendidos con rapidez, mientras que en esta ocasión el fuego rebasó la capacidad de respuesta inicial.
Luna Torres reconoció la participación de las instituciones y brigadas que acudieron a combatir el incendio, entre ellas la Comisión Forestal del Estado de Michoacán, el Ejército, la Guardia Nacional, Protección Civil, brigadas contra incendios y personal de la Reserva de la Mariposa Monarca. Estimó que más de 200 personas participaron en las labores de combate.

Tras el incendio, explicó, fue necesario retirar madera muerta para evitar la propagación de plagas que pueden afectar mayores extensiones de bosque. Paralelamente, durante los últimos 15 días se llevó a cabo una campaña de reforestación en la que participaron alrededor de 40 ejidatarios, comuneros y voluntarios.
El entrevistado señaló que el ejido de Senguio cuenta con capacidad para producir más de 150 mil plantas al año, con apoyo de organizaciones como WWF y Reforestamos México, además de otras asociaciones civiles. Agregó que la producción de planta también permite abastecer a localidades y municipios vecinos como Tlalpujahua, Maravatío, Ciudad Hidalgo y Aporo.
En materia de cambio de uso de suelo, Luna Torres descartó que el incendio estuviera relacionado con la intención de establecer plantaciones. Expresó que los habitantes de Senguio tienen interés en conservar el bosque, al considerar que de su existencia depende buena parte de la vida y del equilibrio ambiental del municipio.
Uno de los principales reclamos planteados fue el relacionado con el pago por servicios ambientales. Señaló que actualmente los ejidatarios reciben alrededor de 168 pesos por hectárea al año para conservar el bosque, mientras que en el Estado de México, dijo, el pago ronda los mil 500 pesos por hectárea.
También cuestionó que, pese a la aportación de recursos para la conservación de la Reserva de la Mariposa Monarca, el beneficio económico para los ejidos no se haya incrementado de manera significativa. Indicó que son alrededor de 33 ejidos los que reciben este tipo de recursos en la reserva.

Luna Torres también hizo referencia al Sistema Cutzamala y señaló que los bosques del oriente de Michoacán contribuyen al abastecimiento de agua de aproximadamente 12 alcaldías de la Ciudad de México, sin que, según afirmó, exista una aportación directa suficiente por concepto de servicios ambientales para las comunidades que conservan estos territorios.
En cuanto a la seguridad, manifestó que existe presencia ocasional de la Guardia Nacional, pero consideró necesario establecer una base permanente cerca de los bosques de la reserva. Recordó que incluso se había planteado la donación de una hectárea para este propósito, sin que hasta ahora se haya concretado.
El ejidatario también expresó preocupación por las condiciones de seguridad de quienes defienden los bosques y denuncian delitos ambientales. Consideró que, aunque existe libertad para señalar los problemas, la falta de seguridad puede generar represalias contra quienes realizan estas denuncias.
Cuestionó la reducción de apoyos para el campo y el bosque. Señaló que en Senguio existen más de 2 mil productores, mientras que programas como Sembrando Vida han beneficiado a un número reducido de personas en comparación con las necesidades del municipio.
“Si no hay bosque en Senguio, no hay vida”, afirmó Luna Torres, al insistir en la necesidad de fortalecer los recursos destinados a la conservación, la reforestación, la seguridad y el trabajo de los ejidatarios que mantienen los bosques.





