Apatzingán/Redacción
A escondidas, atrás del templete, en pleno acto de proselitista, la senadora de la República Iris Vianey Mendoza reparte dinero.
Un grupo de mujeres se le acerca, algunas de ellas le piden apoyo económico y, sin más, les da billetes, uno de ellos de doscientos pesos.
En ese contexto, el hermano de la legisladora, candidato a alcalde, Manuel “Meño” Mendoza, arenga en el mitín: «no claudicaremos, seguiremos luchando para quitarle el poder a los corruptos”.
A los corruptos que, continúa el aspirante perredista a gobernador Apatzingán, nos someten y que nos estafan»,
Meño, como cariñosamente le dicen, arribó a la candidatura luego de que el órgano electoral jurisdiccional federal revocara la de Genaro Guízar.
Manuel Mendoza al igual que su hermana Iris fueron cuestionados por los entonces autodefensas por supuestos vínculos con el crimen organizado.
Incluso en redes sociales fueron subidas imágenes donde la segunda aparece con Melissa Plancarte, hija de uno de los ex líderes de Los Caballeros Templarios.
Además, ya la senadora había sido impugnada por gestionar una reunión senatorial con presuntas gentes relacionadas con el crimen organizado.
En el mitin, el candidato a gobernador del PRD, Silvano Aureoles Conejo, llamó a los presentes a “cerrar el paso al chisme la diatriba y las descalificaciones”.
En el mitin de ayer, Aureoles respaldó públicamente la candidatura de «Meño» y llamó a la militancia a un cierre de filas.
Todo eso solamente divide, terció. “Cerremos filas, trabajemos por la unidad y bajémosle a las descalificaciones», convocó.





