Morelia, Mich. /Acueducto.- En el “Plan alternativo de Nación” que pretendía el entonces candidato presidencial Andrés Manuel López Obrador, el sector energético representaba una palanca para el desarrollo nacional, con la construcción de refinerías y fortalecimiento industrial.
Además del impulso a la extracción del gas y el fortalecimiento de la industria eléctrica para dejar de comprar gasolinas y otros combustibles del extranjero.
No obstante, la política energética del gobierno obradorista ha estado marcada por cancelación de licitaciones petroleras y eléctricas, negociaciones privadas de contratos y la degradación de calificaciones crediticias del país y las empresas estatales.
Para 2020 se destinó más de 1 billón de pesos a las empresas productivas del Estado y la Secretaría de Energía, pero la inyección de recursos no ha sido sinónimo de fortalecimiento.
También te interesa: “Mi color era el de la indignación”
Las Pequeñas y Medianas empresas (PYMES) estuvieron en la integración de una política de Estado que prometía el desarrollo de las mismas, más la atención y apoyo a estas unidades económicas no ha sido como lo esperaba ese sector, sobre todo en el tiempo de la pandemia Covid-19.
Desde mayo de este año el gobierno federal estableció programas de apoyos como el de Créditos a la Palabra a pequeños y medianos negocios por hasta 25,000 pesos.
Así como a “empresas solidarias” denominadas así por no despedir a trabajadores durante la crisis sanitaria, créditos personales en el ISSSTE, a la vivienda, y nomina a trabajadores del estado y las denominadas Tandas para el Bienestar.
Líderes empresariales han señalado que dichos apoyos son insuficientes e incluso ponen en riesgo de desaparecer a muchas negocios familiares.
Con información de Forbes México, La Jornada.





