Santuario de tiburones

El refugio de 46 000 km2 es seguro para tiburones, mantarrayas, dugones y tortugas. Prácticas de pesca como dinamitar arrecifes también están prohibidas. Mientras se logra la efectiva aplicación de la ley, un centro turístico local paga a los lugareños para que vigilen las aguas, incluyendo sus zonas tradicionales de pesca, afectadas por la práctica de cortar las aletas a los tiburones y la pesca de arrastre industrial.