Morelia, Mich. | Xana Zamudio.- Al sonar de las pirekuas, el pan tradicional y platos de pozole, una familia acomoda sobre el altar las flores y frutos que mujeres, principalmente, dejan a la familia de Carmen, fallecida apenas este año.

Una pequeña torre de plátanos, naranjas y guayabas adorna la ofrenda que recibirá la mujer del retrato con ropas tradicionales de la región, Carmen; hija, madre y abuela, pero también una vecina querida de toda la comunidad, y hoy la recuerda con sus regalos.

Según las tradiciones, en el primer aniversario de Día de Muertos, las familias de la comunidad, preparan desde días anteriores la bienvenida del reciente fallecido o fallecida.

Las mujeres más jóvenes reciben las canastas de los alimentos que vecinas entregan amorosamente para Carmen, que van y vienen desde los alrededores de la plaza.

No hay lamentos ni adioses finales, toda la noche es una fiesta, una celebración de muertos que regresan.





