Morelia, Mich./Xana Zamudio.- “Ya ahorita nadie quiere gastar en cosas innecesarias ”, dice don Arturo, un vendedor de guajes del Tianguis de la Pedregal en Morelia, pues asegura no haber ganado ni siquiera para el regreso a casa.
Como cada miércoles y domingos, desde las cinco de la mañana los lugares para la vendimia se empiezan a reservar. Mujeres y hombres llegar con bolsas grandes llenas de ropa de segundo uso. Una sábana sobre el piso es suficiente para colocar cada una de las prendas y, otros con más aplomo, usan maniquíes para lucir su mercancía.
La señora de las quesadillas largas comparte que ha reducido la masa que emplea para la producción, “de quince kilos, ahora sólo me traigo nueve para que no se me quede”, asegura. Mientras tanto, el de los tacos de cabeza se le observa con cubreboca conduciendo su puesto rodante mientras se le ve salir del tianguis.
El señor de las antigüedades, dice tener más de 20 años en el negocio y asegura nunca haber visto una pandemia de este tipo, “ojalá y esto sea pasajero, aunque se habla de la recesión que viene después”, continúa, “pero seguiremos como sea y tenemos que ingeniárnosla para salir adelante”,
Aquí la cuarentena por el coronavirus parece no existir, salvo los anuncios que informan, “en este tianguis se toman las medidas necesarias para prevenir el COVID-19”, y los caminantes que recorren, comen, consumen y pasean con algunos cubrebocas por el tianguis.



















