Morelia/Redacción
Como parte de las celebraciones de Semana Santa, el arzobispo de Morelia, Carlos Grafías Merlos ofició la Misa Crismal y renovación de votos sacerdotales en la catedral de Morelia.
Carlos Garfias pidió a los 234 sacerdotes de la Arquidiócesis de Morelia hacer un mejor servicio hacia la población, así como ofrecer perdón y reconciliación con las víctimas de violencia en el estado.
En esta ceremonia, se ungieron los tres Santos óleos de la Iglesia: el Crismal, renovador de votos; el de los enfermos, con el cual se bendice a los fallecidos y enfermos; y el de los Catacumenos, con el que se bautiza a los recién conversos.
La misa crismal, presidida por el obispo y concelebrada con los presbíteros de la diócesis, es la celebración en la que se consagra el Santo Crisma (de aquí el nombre de misa crismal) y bendice además los restantes óleos o aceites (para los enfermos y lo que se van a bautizar).
La palabra crisma proviene de latín chrisma, que significa unción. El crisma es la materia sacramental con la cual son ungidos los nuevos bautizados, son signados los que reciben la confirmación y son ordenados los obispos y sacerdotes, entre otras funciones.
La consagración del crisma y la bendición de los otros dos aceites ha de ser considerada como una de las principales manifestaciones de la plenitud sacerdotal del obispo.
Ordinariamente esta misa se celebra, en la catedral de cada diócesis el Jueves Santo; pero, por razones de conveniencia pastoral, se puede adelantar a uno de los días de la Semana Santa.





