Morelia/Miguel Ángel Santos
David Otlica Avilés, presidente municipal de Nahuatzen, fue encontrado muerto el día 23 de abril, después que se reportara había sido sustraído de su casa, ubicada en la tenencia de San Isidro.
Tras varias horas de búsqueda, el cuerpo del edil fue encontrado en Cortijo Viejo, cerca del municipio de Coeneo, amarrado de brazos y piernas y con signos evidentes de tortura.
Los señalados como responsables fueron los miembros del Consejo Ciudadano Indígena, con quienes la población de la localidad ya había tenido altercados.
El pueblo no pudo evitar su enojo, buscaban a un responsable por lo ocurrido, y cuando el Consejo Ciudadano Indígena se deslindó de la responsabilidad del secuestro y asesinato del edil, la población no pudo contenerse más y explotó, atacando la Casa Comunal donde los miembros del consejo se encontraban.
Arrojando palos, piedras, ladrillos y bombas molotov, los comuneros querían hacer salir a los miembros del consejo, quienes informaron que ya tenían varias amenazas de muerte.
Debido al enfrentamiento, la policía estatal desplegó 250 elementos para poner orden colocándose frente a la plaza, a un lado del palacio municipal. La gente, todavía armada, se conglomeró frente a la policía.
El dialogo inició, pero los pobladores no querían ningún acuerdo, decían que hubo muchos ya y que todos los rompieron los Miembros del Consejo Indígena.
Caída la tarde los pobladores seguían en la plaza, pero ahora a la espera de la llegada del cuerpo de su difundo edil para velarlo, pero se informó que no llegaría hasta el día siguiente, pues primero se haría una ceremonia luctuosa en Morelia…





