Recluta cártel a desertores

Especial

Morelia/Samuel Ponce

El ejército de sicarios que se ocultaba en el rancho El Sol, en Tanhuato, cuando la Policía Federal ingresó desatándose una batalla que dejó 43 muertos, contaba en sus filas con militares desertores.

De los 42 supuestos delincuentes que ahí murieron, al menos tres habían pertenecido al Ejército Mexicano y dos más estuvieron en la Policía Estatal, asignados al Municipio de Ocotlán.

Los informes oficiales revelan que los ex militares fueron identificados como Enrique Damián Morales Rivera, de 23 años; Mario Alberto Valencia Vázquez, de 22, y Jesús Ricardo Velez López, de 31.

Éste último fue también elemento de la Policía en Ocotlán.

Velez López tenía cinco años sin frecuentar a su familia. Su vida acabó con un solo disparo, que lesionó órganos vitales.

Como militar estuvo destacamentado en Ocotlán y al causar baja se incorporó como policía para luego integrarse al Cártel Jalisco Nueva Generación, que dirige Nemesio Oseguera, alias «El Mencho».

Morales Rivera, mientras tanto, estuvo hasta el año 2014 asignado como elemento castrense en el municipio de Jamay, Jalisco. En la batalla de Tanhuato cayó abatido de tres disparos.

Valencia Vázquez, por su parte, causó baja en 2013 como elemento del Ejército en la localidad de Ocotlán. Los federales le dieron muerte de cuatro balazos en el enfrentamiento.

Las autoridades acreditaron que los tres ex militares participaron en la balacera de aquél 22 de mayo en el rancho El Sol, contra elementos de la Policía Federal.

Entre los presuntos pistoleros había también tres ex policías, Juan Carlos Omero Caudillo, Edgar Ramírez Mayoral y Jesús Antonio Cruz, de 33, 24 y 41 años, respectivamente.

En las pruebas forenses, los dos primeros resultaron positivo en el consumo de estupefacientes, Omero Caudillo con cocaína y Ramírez Mayoral con mariguana.

Los demás presuntos sicarios habían laborado como taxistas, comerciantes, choferes, cortadores en campos agrícolas, obreros y otras actividades antes de llegar a la guarida que fue reventada en Tanhuato por las fuerzas federales.

Incluso, había algunos ex convictos, como Antonio Gutiérrez Quiróz, de 46 años de edad.

A esta persona se le encarceló en el penal de Uruapan por el delito de secuestro cometido en el municipio de Ario de Rosales, según expediente penal 163/2008. Llevaba dos años de haber dejado la prisión.

También es el caso de Edgar Alonso Mendoza, de 32 años de edad y quien estuvo preso en el penal de Puente Grande por delitos contra la Ley Federal de Armas de Fuego y Explosivos.

Otro ex convicto era José Manuel Aguilar García, de 37 años y quien estuvo recluido seis años en Ciudad Guzmán por el delito de robo.

Autoridades le aseguraron a los presuntos criminales 36 armas largas y dos cortas, así como un lanzagranadas activado y un fusil antiaéreo tipo Barret, de calibre .50.

También recolectaron en diferentes áreas de la finca más de 2 mil casquillos percutidos y aproximadamente un millar de cartuchos útiles.