Reacomodos del crimen

Especial

Morelia/Redacción

En el 2006 cuando Felipe Calderón tomó la presidencia, la Procuraduría General de la República (OGR) daba a conocer un informe en el que mostraba siete grandes cárteles en el País:

El Cártel de Sinaloa de Joaquín “El Chapo” Guzmán, el Cártel de Tijuana de los hermanos Arellano Félix, el Cártel del Golfo de Osiel Cárdenas, el Cártel de Juárez de los hermanos Carrillo Fuentes, el Cártel de Colima de los hermanos Amezcua Contreras, el Cártel de Pedro Díaz Parada “el oaxaqueño” y el Cártel Milenio.

En ese mismo año en Michoacán, los cárteles del Golfo de Sinaloa y el cártel Milenio tenían presencia en Apatzingán en donde operaba Nazario Moreno, abatido por las autoridades en 2014, quien diez años atrás había formado una célula llamada la Empresa, al servicio del Cártel del Golfo, que cobraba cuotas al resto de traficantes que operaban en la zona.

En Veracruz y Tamaulipas, el Cártel del Golfo, de Osiel Cárdenas, dominaba, y su brazo armado Los Zetas.En el norte, en Tijuana, el Cártel de Tijuana controlaba el tráfico de mariguana, heroína y metanfetaminas; pese a que el líder criminal Javier Arellano-Félix fue capturado en agosto del 2006.

Mientras tanto, a principios del año electoral en el que el PAN volvió a ganar la Presidencia del país, el Cártel de Sinaloa, del ahora preso Joaquín Guzmán Loera, mantenía presuntas disputas con el Cártel del Golfo en Acapulco y Monterrey.

“El Chapo” Guzmán operaba en 17 estados, y era a través de Ignacio Coronel Villarreal, que controlaban principalmente las costas de Quintana Roo y Yucatán.

De acuerdo con la PGR, en 2006 fueron detenidas 12 mil 195 personas por mantener vínculos con estas organizaciones; el 98 por ciento eran colaboradores o distribuidores del narcomenudeo.

Diez años de guerra después, información de la PGR entregada a este medio refiere que en el país operan 9 cárteles y 37 células delictivas.

Con información de Sin Embargo