Morelia/Miguel Ángel Santos
«Piruja uno, piruja dos, piruja tres», así se refirió Mireles a las mujeres en conferencia de prensa.
«Piruja cuatro, piruja cinco, piruja seis» parecía continuar, quién, en algún tiempo, todos confiaban en la lucha contra el narco.
«Todos venimos de una mujer», se disculpó, sin embargo las mujeres no aceptarían una disculpa tan vana, pues saben que estas declaraciones son falaces y reducen a la mujer al papel sólo de madre.
Por eso, mujeres organizadas citaron a medios de comunicación y funcionarios a su posicionamiento.
«No es normal que nos llamen pirujas» se podía leer, no sólo en las letras detrás del podium, también en la mirada de todas las mujeres que asistieron, con cansancio en los ojos por lo normal que se vuelve la lucha contra un enemigo que al parecer no entiende, y sí lo hace no hace, nada por cambiar.
«Una disculpa no basta, sí ni es una disculpa de fondo», declaró una mujer y en sus gestos se veía que no aceptaría ninguna disculpa.
«Yo sí pido la destitución del doctor José Manuel Mireles» se dijo, lo que provocó un retumbar, un eco que decía «¡Fuera Mireles, fuera Mireles!»





