“Primero la salud”

Especial


Morelia, Mich. / Nancy V. Herrejon.- Alicia Bárcena, titular de la Comisión Económica para América Latina (CEPAL) alertó que la crisis sanitaria puede convertirse en una crisis alimentaria en la región de américa Latina lo que, a su vez, haría más vulnerable la salud y colapsaría los servicios médicos.


Bárcena llamó a invertir el 6% del PIB en el rubro sanitario y descalificó categóricamente la disyuntiva entre salud y economía. “Para que no se equivoquen, no hay dilema entre economía y salud, primero la salud”, recalcó.

Romper este ciclo implica controlar la pandemia con medidas que incluyen el confinamiento y el distanciamiento físico, pero la población, sobre todo la más pobre, sólo podrá resistir esta disminución de la actividad económica si recibe ayudas de su gobierno.
La CEPAL y la Organización Panamericana de Salud (OPS) han identificado a las personas mayores, los trabajadores informales, las mujeres, los pueblos indígenas y afrodescendientes, las personas con discapacidades y los migrantes como los grupos más vulnerables en esta pandemia, por lo que llamaron a extenderles asistencia y protección social mediante un ingreso básico y un bono contra el hambre.


Carissa Etienne, directora de la Organización Panamericana de la Salud, por su parte, dijo que las deficiencias estructurales del sector sanitario en América Latina y el Caribe son el resultado de falta de inversión pública durante las últimas décadas.
“Ahora encaramos un reto casi imposible: las economías se han contraído impactando las inversiones en salud y servicios sociales en el futuro previsible, pero al mismo tiempo se precisa un financiamiento adicional significativo para controlar la pandemia y recuperar las pérdidas en salud pública, mejorar la protección social y, con ello, sostener la recuperación económica”, apuntó la titular de la OPS.
Añadió que el acceso universal a los servicios sanitarios es una condición indispensable para la salud y el desarrollo inclusivo.
Con información de la ONU, CEPAL, OPS