“Por ser transexual no nos dan trabajo”

Foto: ACG

Julieta Coria/Morelia

 

Edén Irene Valdivia Moreno de 21 años, estudiante de la Universidad Autónoma de México (UNAM) Campus Morelia es la primera mujer transexual en Michoacán, con su acta de nacimiento de cambio de género, lo que considera un importante avance para la Comunidad LGTB.

Irene ha acudido a Palacio de Gobierno, en donde se realiza un Foro sobre el emprendimiento a jóvenes en la comunidad LGTB en la capital michoacana, donde como mujer “trans” pueda identificarse y al igual que sus compañeros para involucrarlos en la cultura del emprendimiento, especialmente del emprendimiento social, además este foro contará con charlas vivenciales, prácticas de autoempleo.

 “Como mujer transexual, buscamos asimilarnos con Ophelia en un país que ocupa la los primeros lugares de marginalidad en Latinoamérica, en México que ocupa el segundo lugar en cuanto a violencia a hombres y mujeres ‘trans’ con una expectativa de vida de 35 años, en México”.

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La mujer, parada con una vista panorámica a la catedral moreliana, luce nerviosa y habla rápido en todo momento, dando breves pasos hacia atrás, como un involuntario mecanismo de defensa.

“Me parece aplaudible que el gobierno del estado habrá las puertas a la comunidad ‘trans’ por que como juventud ‘trans’ nos importa poder ver otro tipo de ejemplo, otros panoramas de vida e imaginarnos diferente”.

El semblante de Irene cambió un poco, al hablar de la situación que prevalece en torno a la comunidad LGTB sobre todo en Morelia, la capital del estado, con diferente legislación  “lamentablemente está reforma de cambio de género está incompleta, ya que la ley dicta que debe hacerse en toda la entidad, pero en la actualidad solo se aplica en Morelia”

Ante ello, considera que uno de los factores determinantes es el económico, lo que impide que se realice un proceso de cambio de género en Michoacán “normalmente en la CDMX cuesta 50 pesos, mientras que aquí en el estado cuesta 1 500 pesos, solo pocas lo hemos terminado, es difícil sobre todo para los que no tienen apoyo en sus familias y son rechazados en el ámbito laboral.

“La mayoría de los casos el trámite se busca para tener un trabajo un compañero hombre trans, que busca trabajo con su documento anterior le decían por ejemplo, que una lesbiana confundida no les servía para trabajar, entonces el trámite se busca para poder trabajar, pero sin trabajo no hay tramites y sin identidad no hay trabajo, entonces se vuelve una cadena perpetua de falta de identidad y de servicios en educación, en seguridad, en Salud, en justicia vivienda etc.”

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La joven, recuerda su situación, aplaude el saber que no fue echada de casa y tuvo un buen apoyo en su escuela “mi proceso de cambio empezó cuando tenía 18 años y culminó cuando cumplí 21, fue muy difícil pese a las trabas en la sociedad, pero se pudo realizar.

Lo más difícil es que la sociedad lo acepte comenta, con un tono de voz que denota un poco de enojo “sigue habiendo mucha violencia, sigue habiendo mucho rechazo, en baños sobre todo, sigue habiendo ignorancia por parte de regidores públicos, porque no aceptan el cambio de nombre o que no saben cómo dirigirse a mi persona…he tenido incidentes, no tan fuerte, pero los he tenido.

Se dice privilegiado, pues estudiar en Universidad Pública importante y una familia que lo apoya “es complicado aún, pero hay avances”.

Sobre su cambio de género, recuerda que el cambio empezó con platicas con diputados, llevaba años intentando, tuvo que integrarse a grupos mixtos y asociaciones de transexuales, lo que le ofreció panoramas diferentes y le abrió las puertas, para finalmente concretarlo en Septiembre del 2017 donde ya fue considerada una mujer.

Actualmente Irene ya completó toda su documentación de cambio de género, se encuentra en proceso de terapia de reemplazo hormonal en la CDMX pero lamenta que en todo el país no hay servicios que respalden a personas transexuales, “pese a que ya existe un protocolo de atención a personas LGTB el IMSS y el ISSSTE no han cumplido esa parte, porque no han querido acatar y hacerse responsables de personas trans”.

De manera contundente alza la voz por la comunidad y señala que falta Hablar de salud, de violencia de educación, porque hay una taza muy alto de deserción en joven trans, somos más violentables, falta hablar de trabajo “no nos contratan por se trans y sin duda lo más complicado es la mirada; como me ven, hay una alta marginalidad depende de qué área geográfica estés”

Por ultimo hace un llamado a la sociedad, invita a que los conozcan, que no nos vean con prejuicios, que se informen un poco antes de juzgarnos…” finaliza y continua para participar en el Foro de Emprendedores LGTB.