Morelia, Mich. | Acueducto/Erik Sánchez.- La llamada fiesta de la Candelaria, la cual se celebra el 2 de febrero, cuenta con una variedad de tradiciones, ya que reúne festejos católicos y prehispánicos. De acuerdo con la religión católica, representa la purificación de la Virgen María, 40 días después del parto, y la presentación del niño Jesús en la Iglesia.
Según las investigaciones, la Virgen llevó candelas (velas) al templo para que fueran bendecidas y como símbolo de la presentación de su hijo tras la cuarentena. Según el Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas (INPI), en algunos pueblos del país, durante el 2 de febrero bendicen las mazorcas, las cuales servirán para la próxima temporada de siembra, pues según sus creencias es el día en que todo se purifica.
El consumo del tamalli o tamal, vocablo náhuatl, que significa envuelto cuidadoso, aporta varios siglos de culturas indígenas diversas, plurales con su propio significado cultural que le ha permitido su permanencia en la gastronomía nacional. El consumo del tamal, durante una celebración. Llegó a nuestros días aun cuando la religión y los dioses cambiaron.





