Morelia/Redacción
- Ixtláhuac es de los que llevan la política en la sangre, excarcelado y con la experiencia de haber sido alcalde, diputado local y funcionario público, ahora ocupará una curul en la LXIII Legislatura de la Cámara de Diputados
Aunque reconoce el efecto de la ascendencia de su apellido Orihuela en la esfera política de Michoacán, Antonio Ixtláhuac sostiene que sus triunfos electorales se dieron bajo un contexto adverso para su familia en la vida pública.
El candidato electo a la Diputación Federal por el Distrito 03, con cabecera en Zitácuaro, conversó con El Despertar del Valle momentos antes de su visita a Charo e Indaparapeo, donde agradeció y refrendó sus compromisos con los habitantes de ambos municipios, entre los que se incluye la instalación de una oficina de enlace legislativo y audiencias públicas de forma mensual.
Al priista Ixtláhuac Orihuela le tocará cubrir la curul que hace 15 años ganó Silvano Aureoles, y que el PRD retuvo durante las últimas cinco legislaturas.
Advierte, desde ahora, una relación de respeto con el gobernador electo, aunque no titubea en señalar que defenderá la distribución justa de los recursos, y se muestra optimista al manifestar que al menos en el papel a Zitácuaro le irá bien, toda vez que contará con un ex presidente en San Lázaro y otro en Palacio de Gobierno.
DE FAMILIA Y ELECCIONES
Antonio Ixtláhuac Orihuela es el mayor de tres hermanos del matrimonio de Patricia Orihuela Bárcenas y Antonio Ixtláhuac García (QDEP). Hasta ahora él es el único de su familia inmerso por completo en la esfera política.
Desde muy joven la política despertó en él un especial interés, que incluso doblegó su pasión por el futbol; en la secundaria la oratoria le abrió camino, de forma lírica y sin que alguien lo indujera, ganó la etapa municipal del Primer Concurso Nacional de Oratoria Luis Donaldo Colosio y en la fase estatal quedó en segundo lugar. Al siguiente año ganaría el estatal y representaría a Michoacán en la etapa nacional.
Los ideales de Colosio y su muerte lo marcaron, fue entonces que mostró dotes de liderazgo, cuando aún cursaba la Secundaría en el Colegio Salesiano Lumena. Más tarde, sería presidente de la sociedad de alumnos de la Preparatoria Melchor Ocampo y fundaría el Movimiento Juvenil Colosista y adentrarse de manera directa en las filas del PRI, donde lideró a los Jóvenes de la CNOP.
“Venir de una familia política genera una cierta plataforma, pero con el Movimiento Juvenil Colosista organizábamos conciertos y las ganancias las dábamos a la gente más necesitada en la región indígena de Zitácuaro; una vez hubo una desgracia en Tuzantla y llevamos víveres para allá, era un activismo muy social, que involucraba a muchos jóvenes y eso me permitió aportar de mejor forma en las campañas donde participaban mis tíos Chon y Nacho Orihuela. Igual yo me sumaba a las brigadas con los jóvenes para la promoción del voto”.
Su primera elección la jugó para la dirigente del Frente Juvenil en Zitácuaro, bajo condiciones muy adversas -sostiene-, “el presidente Armando Ruiz Santana apoyaba a otro joven y el gobernador era Víctor Manuel Tinoco Rubí, que con mi familia no tenía las mejores relaciones, así que para que yo ganara estaba complicado, al final gané y de ahí le agarramos más sentido a esto”.
En 2003 buscó de forma infructuosa ser candidato a la Diputación Federal; conoció entonces el “dedazo” que favoreció a Alfonso Rescala; no hizo berrinche, por el contrario acompañó al candidato oficial a su cierre de campaña. El PRI en ese proceso no ganó la diputación, pero él ganó bonos al interior del partido con su actitud institucional.
Iría después al Estado de México como coordinador de asesores del Comité Estatal del PRI, junto al entonces líder mexiquense Isidro Pastor, “me fogueé, pero mi deseo estaba puesto en Michoacán, por eso no dejé de hacer trabajo político en Zitácuaro”.
Recuerda que en aquellos tiempos buscó la candidatura a la Presidencia Municipal, “no se me dan las cosas, y me lanzan a la diputación local, era entonces presidente municipal Silvano, que había solicitado licencia, y estaba como gobernador Lázaro Cárdenas Batel, aun así logramos ganar la Diputación Local; tenía 23 años de edad”.
“Pero para quienes piensan que mi ascenso en la política es totalmente por la familia, les digo que se equivocan, yo participé en los tiempos más adversos de la familia Orihuela, cuando soy candidato a la Diputación Local, mi tío Nacho Orihuela venía de perder la elección a la Presidencia Municipal de Zitácuaro, éramos oposición a nivel nacional con Vicente Fox y oposición en el estado con Lázaro Cárdenas y el municipio se perdió con Silvano Aureoles”.
“Cuando yo participo mi familia no tenía ninguna posición cumbre, mi tío Chon vivió un cierto alejamiento de la política en Michoacán, fue la etapa más triste de su vida política, porque hay un momento que él se aleja de Michoacán, y es entonces cuando yo participo en la política. No es que mi carrera haya estado fortalecida totalmente por el apellido, pero no puedo ser mal agradecido tampoco, el apellido sí da cierta fortaleza, pero tampoco es lo único”.
Carácter en la Cámara
Recuerda que a pesar de su corta edad, en el Congreso del Estado hizo valer la postura de la Fracción Parlamentaria del PRI cuando respondió el Informe de Gobierno de Lázaro Cárdenas Batel, “eso y las participaciones en tribuna me valieron el respeto”.
Recuerda también que en esa Legislatura el coordinador del Grupo Parlamentario del PRI era Jesús Reyna, con quien había diferencias marcadas con la familia Orihuela, “no había mucha coincidencia, pero de alguna manera siempre manejé una postura, y nunca acepté ser un diputado de sólo ir a votar en grupo, privilegié el análisis y la reflexión del voto.
Por ello, agrega, ahora en la Cámara de Diputados -dijo- actuará de manera responsable y garantizará que haya oportunidades para todos.
“Con Silvano no somos cuates, pero tampoco hay una mala relación, hemos tenido una relación de respeto, no hemos tenido ninguna posición de conflicto, le deseo lo mejor, espero sea un buen gobernante para Michoacán, pero sí le advertimos que pelearemos para que los recursos se distribuyan de manera justa para todos.
“Los diputados tenemos que ser una oposición responsable, no pelear por pelear; no veo yo como en un año o dos Michoacán se reponga económicamente, hay un pasivo muy grande, se necesitan gestiones federales y que se etiqueten recursos para que y sobre todo no haya jineteo de dinero ni triangulación de recursos”.
En ese sentido, afirma, en el papel a Zitácuaro le tendría que ir muy bien, “pugnaremos porque así sea, que impere el ingenio y la madurez política y que no sea el hígado ni el ego, tenemos que trabajar conjuntamente, así lo va a exigir el pueblo, ese es el mandato”.
Ixtláhuac no olvida el “Michoacanazo” de la Guerra de Calderón, pero aunque dice que fue una etapa dolorosa y complicada, al final lo asume como una experiencia de vida, que le permite una mayor sensibilidad, “si no hubiera pasado esa situación, de estar en prisión, a lo mejor hoy sería una persona menos consciente y menos sensible de lo que pasa en el país, no digo que un político deba pasar esas pruebas, pero si un político no conoce el lado oscuro de México, esa parte triste, está incompleto. Creo que esa etapa la he superado y eso me ha dado mucha fortaleza”.
ACERCAR A CHARO E INDAPARAPEO
Aunque reconoce que los votos no le favorecieron en Charo, para Antonio Ixtláhuac este municipio conurbado de Morelia representa la gran oportunidad de trabajar para coadyuvar en su desarrollo.
El Fondo Metropolitano para la zona conurbada de Morelia será uno de los temas en los que habrá de involucrarse desde la Cámara de Diputados, además de generar acciones para que no haya esa desvinculación con la cabecera distrital.
En Indaparapeo, agregó, vamos a tener un alcalde del PRI, Alejandro El Güero Gámez, a quien considero un hombre muy comprometido y con una visión muy clara de lo que requiere su municipio; experto, además, en los temas agropecuarios y del agua, con él vamos a hacer una gran gestión a nivel federal





