Playa Limbo le perdió el respeto a Michoacán

Imagen Jaqueline Espinoza

Acueducto Noticias | Jaqueline Espinoza.- Entre la noche fresca, aunque con poca afluencia, Playa Limbo se presentó en el escenario del Festival Michoacán de Origen. Entre capas de un vestuario rojo, arribó, al marcar en el reloj las 8:30 de la noche, Jaz, la vocalista de la agrupación. Detrás de ella, en la batería «El niño»; en el bajo, Servando; y en los teclados, Jorge. La alineación completa del grupo pop piso el escenario este 11 de mayo. Con expectativa de lo que verían, los michoacanos comenzaron a mover la cabeza al ritmo de la música, el grupo tenía más de 4 años sin pisar estas tierras.

Entre la sensualidad de Jaz, los asistentes se fueron llenando de energía, mientras el bajo se hacía notar en cada melodía que entonaron. «Prometí volver», «El tiempo de ti» y «Universo amor» fueron los temas más coreados. Para sorpresa de muchos, a los alrededores había muchos jóvenes fanáticos de Playa Limbo, pero también resaltaba un gran número de personas mayores que se sabían los temas que desde que inició la década de los 2000 el grupo hace sonar en todos lados.

Más de 3 cambios de vestuario, lentes de sol y hasta accesorios, es lo que ofreció Jaz Reyes, toda una amantes de la moda y el estilo, cada gesto llamaba la atención del público, pues su manera de interpretar y expresar con su cuerpo era imposible de dejar de ver. Por 2 horas, llevaron a los michoacanos al Limbo, lugar en donde «los amantes» entonan con gran felicidad «calendario».

Casi al llegar al final el show, un espacio acústico para estar más cerca del público y cantar canciones que hicieron historia para Playa Limbo, tornó de amor y nostalgia el aire, con la luna de fondo y un sin fin de recuerdos de la agrupación con más de 10 años de carrera. Para cerrar, Jaz bajó del escenario alborotando a los fans, todos peleando por una foto, un saludo, estar más cerca de la artista o tan solo una mirada de los ojos verdes de quien hacía un homenaje a Selena Quintanilla, a quien admira.

Durante los últimos minutos, realizó un baile con abanicos sublimados con la bandera de la comunidad LGBT, de quien el grupo se manifiesta como aliado y en especial Jaz, pues gran parte de su público es de la diversidad sexual. A petición de todos y como última canción, interpretaron «Piérdeme el respeto» una de las más sensuales y que puso de pie a todos en el lugar.