Morelia, Mich. / Acueducto.- El Senado aprobó este lunes 20 de abril una Ley de Amnistía que contempla otorgar el perdón a personas privadas de su libertad, sólo por delitos no graves o sin violencia, en prisiones federales. Uno de los grupos beneficiados son personas con discapacidad (pcd)
Pero, ¿qué podría implicar para personas con discapacidad, sobre todo psicosocial?. Berenice Pérez Ramírez, quien el año pasado publicó en la UNAM un estudio llamado “Personas con discapacidad y privadas de su libertad en la Ciudad de México. Un estadístico de siete centros penitenciarios”, concedió una entrevista al medio Animal Político relativo a la reinserción de las pcd a la sociedad.
Pérez Ramírez logró en este estudio entrevistarse cara a cara vía un cuestionario común con 358 personas privadas de su libertad y con discapacidad, lo que logró un retrato pocas veces visto en México.
Pérez Ramírez menciona que esta medida la estaban tomando ya meses antes. Estando en el dormitorio 8 y 9 de la prisión femenil de Tepepan observé eso: la salida de mujeres con discapacidad psicosocial. Con esta medida aprobada por el Senado es muy importante considerar qué pasa cuando salen: ese es un problema importante.
Reflexiona que a veces sólo pensamos en la salida como el objetivo a perseguir, pero muchos o muchas ya no tienen vínculos con algún familiar, no saben si pueden volver a dónde vivían, si aún es su casa.
“Si bien es una medida oportuna en el contexto de la emergencia, me parece que no basta con pensar solo la salida, en qué condiciones van a salir y cuáles son las redes que los van a acoger”.
También la mayoría de ellas y ellos(pcd), durante la estancia en prisión, han estado bajo la prescripción de psicofármacos. Si se inhibe la ingesta abruptamente, lo resienten.
Berenice Pérez cree que no se están tomando las medidas para la reinserción oportuna y una calidad de vida para las pcd; “Es bastante complicado el sistema penitenciario cuando se propone realizar una medida aprobada en otros espacios. El sistema sólo se aboca a cumplirla y no hay un grupo de personas que realmente esté dando seguimiento incluso personalizado. (En la CDMX) no todas las personas que están en Tepepan y el Centro Varonil de Rehabilitación Psicosocial (Cevarepsi) están en las mismas condiciones, habría que ver las particularidades de cada caso.”
Expone que no le queda claro que hayan establecido comunicación con organizaciones que puedan fungir como soportes para estos procesos de salida. “Me parece que son medidas que se toman por el contexto, y eso está bien, pero no se consideran cuestiones estructurales de las pcd que están en esos espacios”.
El porcentaje de personas con discapacidad física o motriz que cometió delitos graves es un mayor al de delitos cometidos por personas con discapacidad psicosocial. En ese sentido, quizá no todas las pcd en los distintos centros cumplan con los requisitos de la Ley de Amnistía.
Berenice expone que es preocupante las condiciones en las que van a salir, “un problema del sistema penitenciario de mucho tiempo. No es lo mismo una persona que ha estado 2 años que 25. Entre más años es otra la ciudad y ya no hay muchas posibilidades de establecer contacto con las familias o hubo un desgaste”.
En la opinión de la investigadora las medidas de la Ley de Amnistía lo único que generan es una despresurización del sistema de momento, “no podemos considerar que funcione a largo plazo. En mi opinión, lo que va a ocurrir es que van a volver”
Considera que existen varias nociones que debieron ser tomadas en cuenta en el proceso de este decreto, tales como tener un equipo que pueda fungir como puente-enlace entre personas privadas de su libertad y afuera. Que establezcan contactos con organizaciones, redes, agrupaciones de familiares para dar seguimiento caso por caso.
“Tendrían que considerar el factor tiempo, cuánto tiempo han estado encerrados porque impacta de manera tremenda. Es importante hacer grupos de apoyo: los que estuvieron menos de 5 años, de 5 a 10 años, más de 10 años” dijo.
Además de que se debió considerar que si quien sale usa psicofármacos, asegurar la continuidad. Si hay diagnóstico de discapacidad psicosocial, el acompañamiento debe estar más cercano.
Agregó que se debería de promover una reflexión afuera sobre el estigma que cargan quienes han estado en la cárcel, los obstáculos a los que se van a enfrentar, “Por eso la reincidencia es grande. Si bien la Ley de Amnistía puede parecer muy avanzada y a favor de las personas que no han cometido delitos graves, si no pensamos en la salida, podría ser peor”.





