Morelia, Mich./Xana Zamudio.- “La peor inundación fue la de hace dos años, cuando abrieron las compuertas de la presa y no nos avisaron”, cuenta Don José Hernández, vecino de la colonia Prados Verdes desde hace 30 años.
Con la temporada de lluvias en puerta, las colonias aledañas al Río Grande y Río Chiquito de la ciudad de capital, como Jacarandas, Industrial, Primo Tapia y Prados Verdes, se encuentran con el temor, como cada año, de que alguno de los ríos rebase su capacidad, ocasionando desbordamientos y, con ello, pérdidas materiales de los domicilios.
“En 2018, después de la inundación, nos llegaron con un litro de cloro, y unos trapeadores y la calle de plano no la lavaron”.
Don José, con casi 80 años, recuerda perfectamente ese día, “yo me dormí a las 2 de la mañana y a las 4 dicen que abrieron la presa. A las 6 nos despertamos, estaba todo en silencio y que bajamos a la primera planta, ¡Ya estaba todo inundado!”.
Con su hijo de visita, relata haber tenido dos vehículos en casa que fueron dañados por completo por el agua, “lo bueno que los tenía asegurados, pero perdí mi refrigerador, mi lavadora, mi estufa y todo lo de la cocina integral”.
Pasada la inundación, fue el lodo otra de las problemáticas a las que Don José y vecinos tuvieron que enfrentarse, “vino un muchacho del Ayuntamiento diciendo que nos iban a ayudar a quitarlo, y termino trayendo una botella de cloro y un bulto de cal y ¡fue todo!”.
Al día de hoy, dice haber adecuado su domicilio con 60 cm hacia arriba, sin embargo, teme no ser suficiente protección para el resguardo de sus muebles.
“Yo vivo con mi esposa, y ella también ya está cansada. Mi calle, Paseo del Roble, es la primera que se inunda, y ahí habemos muchos adultos mayores, necesitamos que el Gobierno haga algo ¡ya!”





