Pequeños guerreros…

Foto: Julieta Coria

Morelia/Redacción

Como una mini-feria de atracciones, hoy en el Hospital Infantil de Morelia, celebraron anticipadamente a pequeños pacientes de cáncer, quienes con enormes sonrisas recibieron la mañana en éste frío lunes. Poco a poco mientras iniciaba el evento organizado por asociaciones Civiles de Morelia y el Voluntariado se la Secretaría de Salud de Michoacán, los pequeños acompañados de su padres, bajaron, en su mayoría de los cuartos del hospital, ante la sorpresa esperada.

Con mucha expectativa un grupo de nomás de cien niños impacientes, aguardaban en el escenario improvisado en la explanada del Hospital. Ahí los funcionarios municipales acompañados del secretario de salud, reconocieron a los niños luchadores de la enfermedad mortal, que es el cáncer y no dejaron de agradecer el apoyo de las asociaciones civiles, por el bienestar de los pequeños.

La celebración comenzó muy pronto y es que los discursos oficiales fueron breves, como breves los momentos en que las sonrisas tímidas desaparecían y los niños, ahí presentes mostraban un rostro de alegría al natural. Ellos, los protagonistas de la celebración, fueron recibidos por botargas improvisadas, un payaso y un mago que ya los esperaban con globos en mano, además de un torito de petate, que amenizó la mañana con su alegre música.

Pelucas, sillas de ruedas y andaderas fueron parte de los obsequios entregados, además de desayunos y fruta. Apenas terminaba el evento, los niños y niñas rápidamente hicieron fila para recibir las pelucas y gorros donados este día, la sonrisa entre las pequeñas decía todo, sus rostros y sus sonrisas se iluminaron cuando los voluntarios colocaban las pelucas sobre sus cabezas mientras posaban para las cámaras…!pero mira, que bonita se ve, voy a llorar! se escuchaba entre las madres de familia que apunto del llanto, expresaban alegría.

Como el show principal, un payaso y un mago fueron la sensación, todos sentados en orden, observaban la magia de aquel hombre de traje negro y guantes blancos, que de sus manos hacía aparecer una paloma blanca que emprendía el vuelo, antes los maravillados ojos de los pequeños, que con una sola mirada expresaban su alegría. El payaso arrojaba globos al aire y no paraba de hacer reír arrebatar sonrisas, incluso a los más tímidos. Ahí niños y grandes olvidaron, quizá por un momento, la difícil situación que es luchar contra el cáncer, hoy al ver las sonrisas de sus hijos, quizá, significó mucho más que cualquier cosa, quizás por esos fugaces momentos, serán suficientes para continuar y perdurar esas sonrisas que hoy, valen tanto.

Por algunas minutos más, la mini-feria especial continuó, la música no dejaba de sonar, en el espacio destinado a los juegos, había un mini golf, una canasta de básquetbol, figuras de globos, áreas para colorear, y varios juegos más, además de la promesa de conocer el Zoológico de Morelia, éste 30 de Abril y varias sorpresa más, que le aguardan, a ellos, los pequeños guerreros.

Hoy, ante un improvisado y austero festejo, ellos, gozaron y se divirtieron a lo grande en un reducido y pequeño evento que pudo dar más, a quienes entregan todo, para sobrevivir.