Oficios, los grandes legados

Foto: Paco Durón

Morelia/Omar Arriaga Garcés

Además de crear el Colegio de San Nicolás, Vasco de Quiroga fue destacado como maestro de diversos oficios para los indígenas, los cuales aún hoy menguan la pobreza en Michoacán, dijo el director de la Facultad de Derecho, Damián Arévalo Orozco.

Lo anterior por enseñar a modelar el cobre en Santa Clara, la alfarería y la madera en Quiroga, la carpintería en Cuanajo, los instrumentos musicales en Paracho, la herrería en San Felipe, las colchas y el bordado en San Juan Parangaricutiro, las jícaras y máscaras en Uruapan, así como los cristos de caña y telas en Pátzcuaro, actividades económicas que el catedrático ponderó como actividades que aún generan recursos para los purépecha, en especial en la región de la Meseta.

En el evento, además de la intervención del orador oficial, quien recordó que Vasco de Quiroga eligió el nombre del Colegio Primitivo de San Nicolás por el pensamiento de Nicolás de Bari, recibió las llaves de la ciudad Ana Isabel Zurdo Manso, alcaldesa de Madrigal de las Altas Torres, lugar donde nació Alonso de la Cárcel, más conocido como Vasco de Quiroga.

Pero antes de que Víctor Báez Ceja, edil de Pátzcuaro, hiciera la entrega simbólica a su ciudad hermana, el director de la Facultad de Derecho expresó que fue el pensamiento de Tomás Moro y su Utopía lo que llevó al clérigo a buscar la igualdad de indígenas y españoles.

«Legó a través de la instrucción trabajos y oficios que hoy menguan la pobreza en la zona purépecha de Michoacán», afirmó.

Tras el discurso del académico, autoridades federales, estatales y municipales, así como el cardenal Alberto Suárez Inda, se dirigieron a pie al Mausoleo de Vasco de Quiroga para develar una placa conmemorativa con motivo del CDLI aniversario luctuoso del clérigo.