¡Nos llegó la patria!

Imagen: ACG

Morelia/Redacción

En la última semana del mes de agosto, el centro histórico de la ciudad de Morelia, cuna ideológica de la Independencia de México, se pinta de verde, blanco y rojo, con las decoraciones anuales para celebrar el día en que inició la Guerra de Independencia de México. Más de doscientos años después, los mexicanos no olvidan y celebran, gritan y ríen por la lucha que le otorgó a nuestra nación.

En 1809, dentro de un intenso ambiente social, caracterizado por manifestaciones antiespañolas, se constituyó la denominada “Conspiración de Valladolid”, que pretendía alcanzar la independencia de la Nueva España. Sin embargo fue descubierta por Francisco Javier de Lizana y Beaumont, los principales dirigentes fueron capturados (los García Obeso, los Michelena, Manuel de la Torre Lloreda, Soto Saldaña y José María Izazaga entre otros) y enviados a distintos lugares del país, entre ellos, a Santiago de Querétaro, extendiendo las idea liberarias.

En 1810 el cura Hidalgo entró a la ciudad, recibiendo gran simpatía por parte de sus habitantes, decretando la abolición de la esclavitud, y nombró a José María Anzorena como intendente. Al año siguiente, Valladolid volvió a caer en manos de los realistas.

En 1813 Morelos intentó tomar la plaza, pero sufrió una terrible derrota a manos del también vallisoletano Agustín de Iturbide en las Lomas de Santa María (al sur de la ciudad), razón por la cual Valladolid permaneció en poder de los realistas hasta el final de la guerra. En 1814, en la Plaza Mayor de la ciudad, Mariano Matamoros fue fusilado.

En 1821, cuando Agustín de Iturbide, junto con Vicente Guerrero, entraron a la ciudad de México al frente del ejército Trigarante, se dio por concluida la Guerra de Independencia de México, lo cual dio lugar a grandes festejos en Valladolid.

El Colegio de San Nicolás, hoy Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, tuvo un papel relevante en la Independencia de México. Por sus aulas pasaron tanto alumnos, como maestros, quienes habrían de ser los principales líderes de la insurgencia.

La institución fue fundada en 1540 por Vasco de Quiroga (Primer Obispo de Michoacán), uno de los actores institucionales esenciales en el inicio del movimiento que duró once años de guerra, donde Hidalgo forjó sus ideales junto a él, e impartió clases, para luego convertirse en tesorero, vicerrector y rector.

Algunos de los jefes rebeldes que se formaron en San Nicolás, además de Hidalgo, fueron: José María Morelos y Pavón; Ignacio López Rayón, (michoacano de Tlalpujahua); Ignacio Allende, Mariano Matamoros, Vicente Santa María y José Sixto Verduzco, nacido en Zamora, provincia de Michoacán, estudió en el Colegio cuando Hidalgo era rector.

Los ideales e inquietudes que llevaron a la rebelión de Hidalgo y que se materializaron en instituciones políticas y proyectos, se forjaron especialmente en el Colegio de San Nicolás. La Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo lleva el nombre del colegio y de su rector, para recordar las raíces de Hidalgo y del Colegio de San Nicolás, motores de la independencia de México.

En la antigua Valladolid fue donde comenzaron las primeras conspiraciones insurgentes, y donde la rebelión consiguió la mayoría de sus principales logros, como la formación del primer gobierno insurgente. Fue en Michoacán donde se vivió un ambiente intelectual inclinado al comienzo del espíritu crítico, de proyectos de transformación y de ideas ilustradas y liberales: gérmenes de la idea de la Independencia de México.