Morelia/Redacción
Los normalistas tienen en su posesión alrededor de un centenar de transporte pesado, de pasajeros y repartidores, cuyos daños hasta el momento rebasan en mucho el medio millón de pesos.
“Tienen 54 vehículos –entre ellos 23 autobuses; los más antiguos tienen 20 o 22 días ya detenidos”, sostiene el Consejo Coordinador Empresarial en el estado, a través de su presidente Arcadio Méndez.
Refiere que para calcular las pérdidas “estamos sacando un promedio del ingreso de las unidades y del conductor, así como el consumo de combustible”, lo cual, aduce, en promedio se puede hablar entre 25 mil y 30 mil pesos por unidad, por día.
En ese sentido, se establece que de acuerdo a ese cálculo, los autobuses que lleven tres semanas detenidos significan daños económicos por 630 mil pesos por unidad, aunado a lo lamentable a que “no se levanten cargos contra los estudiantes por ataques a las vías generales de comunicación”.
Ejemplifica el líder empresarial: “y yo me quedó ahí obstruyendo con un carro descompuesto en una carretera federal, me llevan y me aplican toda la ley. La multa es por varios miles de pesos, nada más por estar descompuesto el camión. Y aquí los normalistas bloquean carreteras y no les aplican la ley”.
Hay que recordar que en su lucha por obtener plazas automáticas, los normalistas han retenido dichos vehículos que están concentrados en la comunidad indígena de Arantepacua, Municipio de Nahuatzen.
Sin embargo, para los normalistas no hay delito de robo calificado. Nosotros hacemos hincapié en que (la retención de unidades) es como medida de presión; no nos los vamos a quedar”, argumentan sus líderes.
“No hay saqueo de unidades y cuando se liberen lo vamos a hacer constar para que no se fabrique otro delito”, enfatizan, además de rechazar que también se esté cometiendo el delito de privación de la libertad, en agravio de los chóferes que se encuentran en espera de que les devuelvan sus vehículos.
“Los chóferes no están obligados a estar ahí y los que están tienen un trato digno. No son obligados por ninguno de los normalistas a estar ahí”, aducen.





